En medio de una desaceleración de la inflación, que sigue siendo una de las más altas en Centroamérica, y el deterioro del salario real en Nicaragua, la canasta básica volvió a anotarse un nuevo récord en su costo, tras superar los 19,500 córdobas en agosto, según muestran cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).
En el octavo mes de este año, la cesta, compuesta de 53 productos y servicios, cerró en 19,515.57 córdobas, luego de experimentar un alza de 62.65 córdobas respecto a julio. La canasta ya había sobrepasado la barrera de los 19,500 córdobas en junio pasado, que había sido su máximo histórico, pero ahora se añadieron más córdobas a ese umbral.
Solo este año, la canasta ha subido 534.02 córdobas respecto a lo observado en diciembre del año pasado y 1,500 córdobas más comparado con agosto del año pasado, lo que muestra el impacto que aún continúa teniendo en la vida de los nicaragüenses la crisis de precios.
De hecho, son los nicaragüenses los más azotados por la espiral inflacionaria, respecto al resto de centroamericanos, que si bien están siendo erosionados por las alzas de precios, en Nicaragua estas son más fuertes.
Según cifras del Consejo Monetario Centroamericano, Nicaragua hasta agosto tenía una inflación acumulada de 3.59 por ciento, mientras que a nivel de la región esa misma tasa se situaba en promedio en 1.92 por ciento, aunque en Costa Rica, lejos de haber alzas, los precios están en descenso.
Solo para comprar alimentos, hasta agosto se necesitaban 13,904.89 córdobas, mientras que en igual mes del año pasado eran 12,661.12 córdobas. Es decir que hace un año se requerían 1,244 córdobas menos que ahora para suplir la comida.
Ingredientes del galllo pinto
En los granos básicos, los principales componentes del gallo pinto son los que más se han encarecido en el último año. La libra de arroz subió a 18.51 córdobas, mientras que en agosto del año pasado costaba 16.85 córdobas.
Esto ha ocasionado que ahora se necesiten 703.38 córdobas para comprar las 38 libras de arroz por mes establecidas en las cesta familiar, más que los 640.30 córdobas de hace un año atrás.
En tanto, su fiel compañero, los frijoles, pasaron de 26.38 córdobas a 36.82 córdobas, es decir un alza de casi 10 córdobas en el último año, lo que significa un impacto enorme para los hogares, que suelen incluir este alimento en casi los tres tiempos de comida.
En la cesta está establecido que cada mes una familia de cinco personas requiere 34 libras de frijoles, para lo cual hasta agosto se necesitaban 1,251.88 córdobas, mientras que el año pasado eran 896.92 córdobas.
Acompañar el gallo pinto con queso o huevo también se ha vuelto inaccesible. La libra de queso se vendía en agosto a 122.75 córdobas, mientras que el año pasado era 89.87 córdobas. Es por eso que para comprar las nueve libras establecidas se pasó de gastar 808.83 córdobas a 1,104.75 córdobas.
El huevo tampoco es una alternativa. La docena pasó de 64.48 córdobas a 71.43 de un año a otro. Eso ocasiona que para comprar las siete docenas establecidas hoy se necesiten 500.01 córdobas, mientras que el año pasado en igual periodo de referencia eran necesarios 451.36 córdobas.
Y si le gusta acompañar este platillo con pan y un vaso de pinolillo, debe saber que estos tampoco han escapado de la espiral alcista. La libra de pan el año pasado se compraba a 31.45 córdobas, mientras este año cuesta 32.37 córdobas. Es decir que para comprar las 27 libras del mes se necesitaban 873.99 córdobas, mientras que el año pasado eran 849.15 córdobas.
En tanto, para comprar la popular bebida se requerían 37.21 córdobas por libra, más que los 33.80 córdobas del año pasado. Para comprar las 10 libras establecidas para cada mes, se necesitaban 372.10 córdobas, mientras el año pasado eran 338.00 córdobas.
Y es que otro derivado del maíz, que también se ha encarecido es la tortilla. La libra de este último comestible pasó de 26.19 córdobas a 28.10 córdobas, por lo que para comprar las 57 libras se necesitaban 1,601.70 córdobas cada mes.
Todas estas alzas ocurren en momentos en que los trabajadores han optado por no pedir ajustes salariales para proteger sus empleos, lo que ha deteriorado el poder adquisitivo, pero ayudado al Banco Central de Nicaragua (BCN) a mitigar la inflación, mucho más que sus políticas monetarias.
“La política salarial, mejor dicho, los trabajadores, también han contribuido a mantener la estabilidad macroeconómica al evitarse la formación de una espiral precio-salario-precio, cuando la tasa de inflación comenzó a acelerarse en agosto de 2021. El salario promedio nacional del sector formal de la economía, de acuerdo con datos del Ministerio del Trabajo (Mitrab), refleja un deterioro acumulado de 21.1 por ciento en su poder adquisitivo entre enero de 2018 y junio de 2023. En tiempos de crisis, los trabajadores defienden su puesto de trabajo y no presionan por mayores tasas de ajuste salarial”, explicó el economista Néstor Avendaño en su sitio web, los factores que han ayudado a reducir la velocidad de la espiral alcista en Nicaragua.
Quizás uno de los alimentos del que más se están privando de comer los nicaragüenses es la carne, pese a que viven en uno de los mayores productores de este comestible de Centroamérica. Y es que la libra de posta de res, la carne más popular en la mesa, pasó de 133.43 córdobas la libra el año pasado a 138.74 córdobas este año.
Lo anterior implicó que para comprar las ocho libras establecidas en la cesta este año se necesiten 1,109.92 córdobas, mientras que el año pasado eran 1,067.44 córdobas. Ya los precios de la carne acumulan un alza estrepitosa, respecto a hace cinco años, cuando se cotizaba por debajo de los 100 córdobas.
El pollo, que antes era visto como una alternativa, también se está alejando de esa posibilidad. La libra hasta agosto de este año se vendía en 56.05 córdobas, para lo cual se necesitaban 448.40 córdobas para comprar las ocho libras requeridas. El año pasado se cotizaba en 50.76 córdobas, es decir se requerían 406.08 córdobas para comprar la cuota establecida.
Otros componentes de la canasta básica
Por otra parte, en agosto una familia necesitaba 3,581.72 córdobas para comprar todos los productos de uso del hogar, como de higiene personal, servicios básicos, de limpieza de la casa y 900 córdobas establecidos para el pago de un alquiler, aunque realmente este último tiene un costo más alto. El año pasado se necesitaban 3,451.94 córdobas.
En tanto, vestirse en Nicaragua también es más costoso, aunque la variación ha sido menos fuerte respecto a los alimentos. Para comprar ropa para adultos y niños se necesitaban 2,028.96 córdobas, mientras que el año pasado eran necesarios 1,887.49 córdobas.