En el año 2010, el “Ranking Mundial de Universidades”, que anualmente publica el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, asignó a la Universidad Centroamericana de Nicaragua (UCA) el primer lugar entre las 52 instituciones y centros de educación superior que entonces funcionaban en Nicaragua. Además, la incluyó entre las diez mejores de la larga lista de universidades que existen en Centroamérica.
Sin duda, este fue un notable triunfo para la UCA y un reconocimiento internacional para el esfuerzo que esta institución viene realizando por mejorar constantemente la calidad y pertinencia de las carreras que imparte; el nivel de las investigaciones científicas que promueve y la importancia de sus programas de extensión y responsabilidad social universitaria.
En el 2012 la UCA añadió otro reconocimiento académico de trascendencia, al ser incluida por el Ranking Quacquarelli Symonds (QS), en la lista de las 250 instituciones calificadas como los centros de educación superior de mayor prestigio a nivel de la región latinoamericana, donde funcionan más de siete mil instituciones de educación superior, de las que cerca de dos mil son universidades. La UCA de Nicaragua apareció así en la lista donde destacan, entre otras, la Universidad de Sao Paulo, Brasil; la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Buenos Aires. La UCA fue la única universidad de Nicaragua que figuró en la lista. Que una universidad nicaragüense haya aparecido en esta selecta lista fue motivo de satisfacción.
El Grupo Quacquarelli Symonds lleva a cabo sus evaluaciones de la educación superior latinoamericana desde el año 2004. Sus evaluaciones son consideradas como las de mayor confiabilidad a nivel mundial. Es importante reproducir aquí cuáles son los parámetros que toma en cuenta esta Encuesta de Reputación QS Académica: “producción científica y encuestas de evaluación, donde se valoran criterios como: reputación académica, nivel de empleabilidad de los egresados, cantidad de investigaciones y publicaciones científicas, proporción entre el número de alumnos y profesores, presencia en Internet y cantidad de maestrías y doctorados, además del aumento de la movilidad estudiantil”.
Esta prestigiosa universidad jesuita mereció esta distinción, que se corresponde con los programas que adelanta destinados a hacer realidad sus políticas para elevar el nivel de su trabajo académico, estimular la investigación científica y promover la proyección y responsabilidad social. Como justamente lo sostienen sus autoridades: “Hoy la UCA se presenta como una institución de educación superior que a través de la articulación de los ejes de docencia, investigación y proyección social, trasciende las aulas y se inserta en el desarrollo sostenible del país en alianza con los principales sectores nacionales y socios internacionales. En el ámbito de la formación profesional, cuenta con una oferta amplia de carreras y un fuerte desarrollo en programas de maestrías y especialidades, además de cursos de formación continua en distintos ámbitos. Estos programas son sometidos a procesos de autoevaluación con miras a la mejora continua y permanente de su calidad académica”.
La Universidad Centroamericana, desde sus primeros años de existencia, ha demostrado un constante compromiso con la investigación científica y su aplicación a la búsqueda de soluciones para nuestros problemas. Además, a este compromiso con la ciencia le ha impreso, desde un comienzo, una clara dimensión social.
Entre las universidades del país, la UCA ocupa un lugar destacado, tanto por el amplio panorama que abarcan sus labores de investigación como por la solidez de su contribución al adelanto de la ciencia en nuestro país. Efectivamente, el espectro de las investigaciones que la UCA lleva a cabo abarca desde las Ciencias Sociales, las Ciencias Históricas y las Humanidades hasta las Ciencias Naturales y campos bien especializados, como lo son la Biología Molecular y la Malacología. Varios de sus Institutos han ganado premios internacionales, como es el caso del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA).
Sin duda, la UCA representa un valioso activo en el panorama de la educación superior nicaragüense.
El autor es educador, académico y escritor. Fue rector universitario.