Monseñor Canales, cuya diócesis se encuentra a 35 minutos de Nicaragua y quien en distintas ocasiones se ha manifestado a favor de la libertad de monseñor Álvarez, concedió una entrevista al medio nicaragüense Confidencial Digital, en la que habló sobre la situación actual del obispo de Matagalpa.
“No va a callarse. No es un hombre de quedarse mudo. La situación es bastante compleja porque él quiere ser libre, pero en Nicaragua; volver a su rebaño. Monseñor Álvarez está convencido de que el Señor lo tiene como pastor de la Diócesis de Matagalpa y él no va a renunciar a ser pastor, porque para nosotros este es un designio de Dios. Así lo entendemos”, señaló el obispo de Danlí.
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“Él siente que debe volver con su rebaño. Y en este sentido no es negociable que él vuelva a su rebaño, porque sigue siendo obispo de Matagalpa”, agregó.
El prelado hondureño aseguró que la Iglesia en su país continuamente está rezando y que “en la Catedral de Danlí siempre está la figura de monseñor Rolando Álvarez”.
“Yo creo que en todo el mundo que se conoce la situación de monseñor Rolando Álvarez, estamos poniendo en manos del Señor su vida, su ministerio”, continuó.
El obispo de Matagalpa fue condenado en febrero a 26 años y 4 meses de cárcel, acusado por el régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo de “traición a la patria”.
Recientemente, el prelado había abandonado la cárcel La Modelo y se especulaba sobre su salida del país. Sin embargo, las negociaciones fracasaron y fue devuelto a la prisión el pasado 5 de julio.
Sobre la condena impuesta al obispo de Matagalpa, monseñor Canales resaltó que “es una situación muy ridícula”. “Te lo digo como abogado, porque soy profesional del Derecho y aquello me dejó perplejo”.
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“Todo el mundo sabe que el hecho de que él haya rechazado que lo metieran en ese avión para salir al exilio, pues al día siguiente la venganza fue justamente esa sentencia que no tiene ningún asidero jurídico”, acotó.
El prelado hondureño se refirió así a la decisión de monseñor Álvarez de rechazar unirse al grupo de 222 ex presos políticos deportados a Estados Unidos el 9 de febrero, un día antes de ser condenado.
Tras subrayar que el régimen sabe que “la figura de monseñor Rolando Álvarez es muy fuerte, ya no a nivel nacional, sino que ellos mismos lo han catapultado, y es una figura hoy internacional de resistencia”, monseñor Canales expresó su preocupación por la seguridad de su hermano obispo en la cárcel.