El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, a través del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), inauguró la Reserva de Recurso y Estación Biológica Coronel Santos López, en el municipio de San José Cusmapa, Madriz, en una finca que fue confiscada a la Fundación Familia Padre Fabretto.
La inauguración en la propiedad Mangas Verdes se realizó el pasado sábado 22 de julio, donde participaron las autoridades del INTA y el alcalde sandinista de esa localidad, Guillermo Antonio Maradiaga Padilla. Como es costumbre, en las instalaciones se colocaron las banderas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y los simpatizantes publicaron fotografías haciendo la señal del número dos, en alusión a la casilla del sandinismo.
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De acuerdo con la información publicada por el INTA en Facebook, la reserva tiene viveros para la producción de plantas, un centro de capacitación para el fortalecimiento de los productores en el manejo de los bosques de pino, y un módulo de producción de insumos biológicos y apicultura; así como senderos y diferentes espacios para el agroturismo.
El ambientalista y presidente de la Fundación del Río —organización cancelada en diciembre de 2018—, Amaru Ruiz, declaró a LA PRENSA que todas las confiscaciones que ha ejecutado la dictadura orteguista son violatorias a la Constitución Política de Nicaragua.
«En la Constitución no estaban permitidos los procesos de expropiación que son actos que mandan un mensaje de control y miedo a la población y de decir que el régimen lo controla todo y te puede quitar las instalaciones para que las personas tengan miedo de hacer acciones de resistencia», indicó Ruiz.
Además no duda en señalar que la dictadura «ha utilizado estas instalaciones como trofeo, símbolos de que ellos están ahí y de crear toda una narrativa de que ellos siguen operando y pueden sustituir el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, pero no es así».
Cancelación de la personería jurídica
El 2 de febrero de 2022, la dictadura orteguista canceló la personería jurídica de 11 asociaciones en Nicaragua, entre ellas la organización Familia Padre Fabretto. El acto represivo del régimen fue repudiado por los pobladores de diferentes comunidades del municipio de San José de Cusmapa, quienes tras el anuncio trataron de proteger las instalaciones para «evitar» que el orteguismo se tomara las propiedades.
El 8 de septiembre de 2022, Kevin Marinacci, CEO de la Fundación Fabretto, se refirió a la cancelación de la personería jurídica y anunció la apertura del organismo en Honduras.
«Hace 6 meses, nos apenaba la pérdida de nuestros programas en Nicaragua, pues el gobierno nicaragüense comenzó a cerrar las operaciones de más de 1,200 organizaciones. A primera instancia, nuestra preocupación estaba en asegurar que el proceso de clausura fuese de la manera más liviana y segura para todos aquellos involucrados. Rápidamente después tornamos a un proceso de ‘brainstorming’ por el cual elaborar ideas para mantener el legado del Padre Fabretto más allá de Nicaragua», indicó una publicación de la Fundación en Facebook.
El trabajo de la Fundación Fabretto es en honor a las obras que inició el padre Fabretto en 1953, y desde entonces en Nicaragua se dedicó a atender a niñas, niños, familias y comunidades de las áreas más desfavorecidas del país, para que mejoren sus oportunidades de futuro mediante programas de educación.
El organismo atendía a más de 50 mil niños y adolescentes, bajo los programas de educación integral de calidad en los niveles inicial, primaria y técnico vocacional, entre otros.
El legado del padre Fabretto
La Fundación Fabretto se creó en honor al padre Fabretto, un misionero salesiano italiano que llegó a Nicaragua en 1948 e instaló oratorios dirigidos a niños que vivían en una situación precaria, huérfanos de guerra, abandonados e incluso abusados.
El padre Fabretto impartió clases en el Colegio Salesiano en 1950; en 1951 pasó a servir en una parroquia de la ciudad de León y luego fue trasladado a Somoto, Madriz, donde en abril de 1953 fundó su primer oratorio para niños y adolescentes en riesgo. Ese mismo año, en agosto, conoció el pueblo de San José de Cusmapa y se enamoró de la región, según cuenta la revista Magazine.
A raíz de la muerte del padre Fabretto, en 1990 se constituye legalmente en Nicaragua la organización Familia Padre Fabretto. El estadounidense Kevin Marinacci es el presidente de la organización y su equipo de trabajo en Nicaragua estaba conformado por exalumnos del padre Fabretto.