Los dos presidenciables guatemaltecos y Nicaragua

De los 44 candidatos que fueron anotados para competir en la elección presidencial del pasado domingo 25 de junio en Guatemala, los dos que clasificaron para pasar a la segunda vuelta fueron Sandra Torres, con el 15.78 por ciento de los votos, y Bernardo Arévalo con 11.80 por ciento.

De Sandra Torres, quien fue primera dama de Guatemala en el período presidencial de su ahora exesposo Álvaro Colom (2008-2012), se informa que es socialdemócrata, pero al estilo centroamericano, por supuesto, que es muy distinto al europeo.

     De Bernardo Arévalo se dice que es de centroizquierda. Él es hijo del expresidente de Guatemala Juan José Arévalo en el período de 1945 a 1951, quien se definía a sí mismo como un “socialista espiritual”. Su hijo Bernardo, ahora segundo candidato en la elección presidencial definitiva que se celebrará el 20 de agosto próximo, es diputado y ha sido vicecanciller y embajador.

Ambos candidatos guatemaltecos hablaron muy brevemente sobre Nicaragua. Sandra Torres fue prácticamente obligada por un periodista a pronunciarse el propio día de las votaciones: “Ya le dije, papito, hay que respetar la democracia y la decisión del pueblo. Nicaragua tiene que ser libre… todos los países tienen que ser libres. Al igual que Honduras, El Salvador, todos los países”, dijo la candidata Torres al corresponsal de La Voz de América.

Por su parte el segundo presidenciable guatemalteco que participará en la segunda vuelta electoral, Bernardo Arévalo, cuando ya había clasificado para pasar a la siguiente ronda de votaciones dijo al mismo corresponsal de La Voz de América que la situación de Nicaragua “es un desastre”. Y agregó que si es elegido presidente de Guatemala manejará “una política exterior en donde lo que vamos a hacer es promover siempre la democracia, internacionalmente y nacionalmente”.

Cabe recordar que en noviembre de 2021 Guatemala votó en la Asamblea General de la OEA a favor de la resolución que declaró ilegítimas las últimas elecciones de Nicaragua, en las que Daniel Ortega se volvió a reelegir después de haber encarcelado a casi todos los precandidatos de la oposición democrática.

Guatemala, desde 2018 ha aprobado de modo pasivo las resoluciones de la OEA sobre la crisis de gobernabilidad de Nicaragua. De los cinco gobiernos  centroamericanos solo el de Costa Rica ha sido beligerante en la demanda de que se restablezca la democracia en el país de los nicaragüenses.

De manera que es muy probable que con cualquiera de los dos candidatos que gane la elección presidencial del 20 de agosto, Guatemala mantendrá básicamente la misma política exterior hacia Nicaragua que ha venido practicando en los últimos años.

Cabe recordar que el 10 de junio de 2021 el actual presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, expresó que “la recomendación al Gobierno de Nicaragua es que cese la persecución y libere a las personas que han sido detenidas por delitos que realmente pareciera que no tienen sustento. Lo único que están haciendo es socavando la institucionalidad, no solo de Nicaragua, sino de todo el istmo”. Esto lo dijo después de participar en una cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y España.

La misma posición se espera que mantendrá el próximo presidente guatemalteco, Sandra Torres o Bernardo Arévalo, que tomará posesión el 14 de enero de 2024. En todo caso ya habrá tiempo para comprobarlo.

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