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Aunque después de cinco años del estallido de la crisis sociopolítica que todavía afecta a Nicaragua, los bancos del Sistema Financiero nacional no han logrado recuperar su nivel de rentabilidad, esta merma en sus ganancias solo afectó la recaudación fiscal durante la fase más aguda de la crisis. Pero a partir del año pasado las arcas del Estado captaron en concepto del pago del Impuesto Sobre la Renta (IR) una cifra similar a la de 2017, ya que aunque muchos aseguran que la banca local no paga impuestos, sí lo hace sobre sus ganancias.
Paralelamente, los servicios financieros de los bancos comerciales reciben un subsidio que en promedio ronda la mitad de lo que en conjunto las instituciones pagan anualmente.
De acuerdo con los reportes de la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras (Siboif) en 2017 los siete bancos que operaban en ese momento, seis comerciales: Procredit, Banco de América Central (BAC), Banco de Finanzas (BDF), Banco de la Producción (Banpro), Ficohsa y Lafise Bancentro; y el estatal Banco de Fomento de la Producción (Produzcamos) pagaron 65.92 millones de dólares en concepto de Impuesto Sobre la Renta (IR) sobre sus utilidades.
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Crisis del 2018 desplomó la recaudación
Tras el estallido de la crisis que provocó una fuga masiva de los depósitos de los ahorrantes que limitó la entrega de créditos y toda la actividad bancaria, la cifra se desplomó a 44.08 millones de dólares en 2018 y cayó hasta los 37.64 millones de dólares en 2019.
En 2020 cuando la pandemia de covid-19 paralizó gran parte de las actividades económicas, el monto que los bancos locales pagarían en concepto de IR tocó su nivel más bajo, 32.66 millones de dólares, es decir una reducción del 50 por ciento.
Sin embargo, a partir de 2021 el nivel de recaudación comenzó a recuperarse. Para ese año ya eran ocho los bancos que operaban en el país con el ingreso del comercial de origen hondureño Atlántida, en total el grupo pagó 49.93 millones de dólares en concepto de IR por sus utilidades. Incluso el Atlántida, que desde el inicio de sus operaciones en 2019, en plena crisis sociopolítica, hasta el primer trimestre de este año ha acumulado pérdidas por el orden de los 6.02 millones de dólares, ha pagado poco más de cien mil dólares en concepto de IR.
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Recaudación se recuperó antes de las utilidades
Para el 2021 la recaudación del IR entre los bancos locales registró una fuerte recuperación al totalizar 49.93 millones de dólares y en 2022 la cifra se ubicó en 65.92 millones de dólares. Es decir, solamente 0.4 por ciento menos con respecto a los 66.16 millones recaudados en 2017.
No obstante, cabe aclarar que en 2017 solo seis bancos pagaron dicho impuesto, ya que Atlántida todavía no operaba y el reporte no incluye el monto pagado por el estatal Banco de Fomento Produzcamos. Los pagos del Produzcamos comenzaron a incluirse en los reportes de la Siboif a partir del 2019, cuando pagó 1.69 millones de dólares, cifra que para el año pasado se duplicó, ya que el pago subió a 3.32 millones de dólares.
Este crecimiento en la recaudación de impuestos se registra, a pesar de que las ganancias que percibieron los bancos el año pasado por sus operaciones fueron 22 por ciento menos en relación con el 2017, cuando solo funcionaban siete bancos.
De acuerdo con los reportes de la Siboif, en 2017 los siete bancos que operaban en el país percibieron en conjunto 173.59 millones de dólares en ganancias, mientras que en 2022 las utilidades de las ocho instituciones totalizaron 134.05 millones de dólares.
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Subsidio a las operaciones financieras
Pero mientras la recaudación por el pago del IR se recuperó con gran facilidad, el beneficio fiscal que recibieron las operaciones financieras entre 2016 y 2021, a través del gasto tributario, se mantuvo relativamente estable.
Según información incluida en el Marco Presupuestario de Mediano Plazo 2023-2026 en 2016 los servicios financieros de los bancos comerciales recibieron 821 millones de córdobas (unos 27.99 millones de dólares al cambio oficial de ese año) en beneficios tributarios.
Durante el 2018 cuando la crisis sociopolítica provocó la fuga masiva de los depósitos y frenó la colocación de préstamos, este apoyo se elevó hasta 1,049 millones de córdobas (32.44 millones de dólares), pero en los años siguientes se mantuvo por el orden de los 900 millones de córdobas, es decir por debajo de los 30 millones de dólares.
Gasto tributario o exoneraciones que el Gobierno da a los bancos y otros sectores

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