El Gobierno de Alejandro Giammattei ha copiado las tácticas represivas que usan los regímenes de Venezuela, Nicaragua y El Salvador, a cargo de Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Nayib Bukele, respectivamente, para perseguir y silenciar al periodismo, aseguró el periodista José Zamora, hijo de José Rubén Zamora, director y fundador del extinto diario elPeriódico y encarcelado cerca de un año, al denunciar que su padre vive un «caso espurio» que la justicia guatemalteca fabricó en «menos de 72 horas».
El director del extinto elPeriódico cumplirá el próximo 29 de julio un año de estar encarcelado por los delitos de lavado de dinero, chantaje y tráfico de influencias, por los que la Fiscalía de Guatemala pide que sea condenado a 40 años.
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«El proceso ha estado plagado de ilegalidades y ha sido una absoluta violación al debido proceso y al derecho de defensa, la pena de 40 años eso es algo excesivo que ni en los casos más grandes de corrupción en Guatemala históricamente lo han pedido (…) en el caso de mi papá sin haber logrado probar nada en el proceso y en esos 40 se pide que dos de los delitos, piden que se duplique la pena máxima por algo que la Fiscalía llamó menosprecio a la autoridad», reprochó el periodista.
Zamora enumeró que las administraciones mencionadas en la región tienden a utilizar las banderas de ideológicas políticas al considerarse o llamarse de «derecha» o «izquierda» sin embargo, «no tienen ninguna ideología política que no sea el abuso del poder, la represión y corrupción. Esa represión es la que los une».

«Todos estos regímenes autoritarios, Venezuela, Nicaragua, El Salvador y Guatemala se copian entre sí y cuando ven que hay una táctica o herramienta que le es útil y efectiva la usan. Entonces (en Guatemala) mirábamos que cada vez venía más cerca el uso del Derecho Penal como un arma de ataque a la libertad de expresión», denunció Zamora desde Costa Rica.
«Lo deberían absolver y dejar en libertad»
A pesar de que Zamora y la familia del director fundador de elPeriódico tienen pocas esperanzas de que José Rubén sea liberado tras el proceso electoral previsto a realizarse en Guatemala el próximo 25 de junio, no duda en que su padre es inocente.
«Si algo funcionara, a él lo deberían de absolver y dejar en libertad, pero la verdad es que hay pocas esperanzas. El sistema está completamente cooptado, lo que se espera el próximo 14 de junio que es la última audiencia, es que lo condenen», dijo Zamora.
Enseguida mencionó que «por supuesto que uno tiene la mínima esperanza es que si el tribunal y los jueces deciden hacer su trabajo bien y apegados a la ley y ser imparciales lo que deberían hacer es absolverlo y dejarlo libre».

El periodista rememoró que históricamente los regímenes tenían dos tácticas para silenciar las voces de los periodistas, la primera era «atacar directamente la credibilidad de los periodistas» y la segunda «amenazas, intento de asesinatos y asesinatos». Sin embargo, dice que eso lo dejaron de implementar una vez que se dieron cuenta de que ellos controlan el Estado.
«Cuando se dan cuenta que ellos controlan todo el Estado y que controlan el sistema judicial, se dan cuenta que es más fácil perseguirlo a través de la justicia y es así que es como empiezan a usar leyes civiles para inundar a periodistas de procesos legales y luego es usar el derecho penal que les permite fabricar estos casos espurios, que le permiten arrestarlos y tenerlos ahí indefinidamente», afirmó.
Cierre de elPeriódico afecta a periodistas y a guatemaltecos
El diario elPeriódico dejó de informar en Guatemala a partir del 15 de mayo pasado, como consecuencia del ataque frontal que mantiene Giammattei contra dicho medio.
Zamora destacó que las investigaciones de elPeriódico históricamente han causado molestia a los gobernantes que están en el poder, en el caso particular de la Administración de Giammattei dijo que «elPeriódico publicó 144 investigaciones sobre la corrupción en el gobierno de Giammattei durante las primeras 144 semanas en el poder, las últimas dos fueron las que llevaron a un punto de quiebre y llevaron a esta persecución».
Explicó que la última investigación que realizó el medio fue sobre cómo el Estado le dio una concesión a una empresa rusa «en un proceso y contrato oneroso para Guatemala en el que se logró documentar que el Estado recibió coima para hacer ese negocio, algo que el Estado negó por más de un año, pero que validó en noviembre de 2022 el Departamento del Tesoro de EE. UU. cuando sancionó a esa empresa rusa».
Zamora afirmó que antes de que empezara el proceso de investigación contra su padre, elPeriódico contaba con 166 colaboradores sin embargo, una vez que lo arrestaron, el Estado de Guatemala empezó a crear un cerco fiscal atacando y hostigando a los anunciantes o cualquier otro ciudadano que intentara apoyar con donaciones al medio.
Dijo que «elPeriódico se vio obligado a reducir de 166 a 30 empleados y en los últimos meses se tuvo que cerrar. El 15 de mayo se publicó el último ejemplar digital del medio y 30 periodistas más se quedaron sin trabajo. Todo el equipo de elPeriódico son periodistas que estaban comprometidos con el país y con hacer periodismo riguroso y de calidad para apoyar el fortalecer la democracia, perdieron su trabajo y lo más lamentable es que los guatemaltecos perdieron información valiosa de lo que le permite saber lo que está pasando en el país y qué pasa con los fondos que ellos le entregan al Estado».
Periodismo colaborativo
Para finalizar el periodista e hijo del director fundador de elPeriódico se refirió al exilio forzado que vive la redacción de LA PRENSA y que el próximo 9 de julio se cumple un año.
«Los admiro muchísimo y son parte de esos equipos de periodistas que dan esperanza y que son un ejemplo a seguir y demuestran que a pesar de la persecución intensa de estos Estados represivos y abusivos, se puede continuar haciendo periodismo y se debe continuar haciendo», expresó.

Enseguida subrayó que «es muchísimo más complicado hacer periodismo, lo que demuestran estos regímenes es que hacer periodismo es un crimen, y cada vez hay más persecución, pero a la vez es muy esperanzador ver que cada vez hay más solidaridad entre los periodistas y se hace más periodismo colaborativo y creo que eso es la mejor defensa del periodismo».