El chavalo Jhony Brito con la misión de sortear a los encendidos Rays de Tampa este viernes.

Apenas es mayo, pero Yanquis podrían jugarse la temporada ante Tampa el fin de semana

Tampa Bay está en medio de una temporada histórica y los Yanquis luchando por salir del último puesto en el sector Este de la Liga Americana

No es Yanquis-Boston, cuya ardiente rivalidad no tiene comparación en las Grandes Ligas, pero Yanquis-Tampa se han vuelto batallas que incluso han amenazado con trascender los partidos. “Hay mala sangre”, dice la prensa de Nueva York, mientras enumera una serie de frustrados duelos a los puños que han vaciado las cuevas.

Esta tarde en San Petersburgo, Florida, (4:40 p.m. hora nica) los Yanquis visitan a los Rays para una serie de tres duelos que se vislumbran interesantes, pero ambos clubes medirán sus fuerzas desde distintas posiciones. Tampa va camino a una temporada histórica que ya está suscitando comparaciones con gloriosos clubes de antaño.

Los Yanquis, por su lado, no le encuentran la vuelta a una temporada en la que lesiones en al menos 12 de sus integrantes e inconsistencias en la mayoría de los que están saludables, se han combinado para enviarlos al último lugar, mientras los críticos cuestionan con gran severidad y los fanáticos comienzan a desesperarse.

“Tenemos un equipo con calibre de campeonato”, ha dicho el gerente de los Yanquis, Brian Cashman, mientras su tropa batalla para parchar los huecos con lo mejor que tienen a mano, pero es claro que no ha sido suficiente. Y mientras eso sucede, Tampa, los Orioles, Toronto y hasta Boston han comenzado a tomar distancia.

Tampa Bay ha sido lo mejor de la temporada. Su récord de 26-6 después de sus primeros 32 juegos, solo está detrás del 27-5 de los Tigres de Detroit de 1984, cuando hasta ganaron la Serie Mundial en ese mismo período. Sus 210 anotadas son lo máximo en las Mayores y las 96 permitidas, son la cifra más baja para un equipo.

Tampa Bay ha conectado más jonrones que cualquier equipo de las Grandes Ligas (67) y permite menos que todos (20). Y la gran explicación para tanto éxito es el funcionamiento perfecto de todas las áreas de un plantel eficiente, versátil y modélico que ha aprendido a hacer de la necesidad una virtud para saltar de nivel.

Así que jugar contra los Rays no es muy a propósito para intentar una recuperación en el caso de los Yanquis, quienes a pesar de que aún estamos en mayo, se juegan gran parte de la temporada en esta serie. Ganarla les daría un gran impulso en su pretensión de competir este año, pero perderla, sería un tempranero golpe al mentón.

Yony Chirinos (1-0 y 0.64) abre ahora por los Rays, mientras que los Yanquis, que solo tienen a Gerrit Cole y Néstor Cortés de su rotación inicial, van con Jhony Brito (2-3 y 5.56). Para el sábado, Tampa irá con Drew Rasmussen (3-2 y 3.66) ante Domingo Germán (2-2 y 4.46) y el domingo, Josh Fleming (0-0 y 3.18) ante Cole (5-0 y 1.35).

Para Tampa Bay esta es la oportunidad de seguir escribiendo más capítulos de su histórica temporada. Para los Yanquis es el momento de demostrar que puedan pelear ahora, o a lo mejor, resignarse y hacer planes para la campaña del 2023.

Deportes Rays de Tampa Bay Yanquis de Nueva York archivo

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