En medio de la supuesta recuperación económica que atraviesa Nicaragua, el 2022 no fue un buen año para los ganaderos nicaragüenses. La actividad pecuaria registró una caída del 0.6 por ciento, provocada por la merma en la producción de carne y la exportación de ganado en pie. Situación que a criterio de representantes del sector se mantendrá durante este año. Es por ello que pronostican para el 2023 una caída de hasta el 5 por ciento en sus actividades.
«(En 2022) se observó una reducción en el sector pecuario, específicamente con la matanza bovina que tuvo una reducción del 12.5 por ciento, pasando de 910 mil cabezas a 796 mil cabezas. Esto tiene que ver tanto con los precios externos, como por el hecho que en el 2021 se hizo un aprovechamiento del alza importante que hubo y hubo bastante extracción», dijo recientemente Ovidio Reyes, presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN).
El funcionario añadió que la contracción de la matanza «es un tema también que tiene que ver con los ciclos que se producen en la producción ganadera. Cuando hay mucha extracción, pues viene un periodo de ajuste. Y después cuando se vuelve a engordar el ganado y ya hay más ganado para exportar, se aumentan los inventarios y continúa la expansión”.
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Migración contribuyó a la sobrexplotación
En 2021, la matanza industrial y artesanal en conjunto registraron un incremento de 10 por ciento y la exportación en pie creció 478 por ciento. Eso a criterio de un representante de la industria cárnica, que por temor a represalias pide anonimato, provocó una sobrextracción del hato que necesitará tiempo para recuperarse.
En 2021, en conjunto los mataderos industriales y los artesanales sacrificaron 910,800 reses, la cifra más alta de la historia de la actividad. Hasta ese momento el récord eran 834,900 cabezas, sacrificadas en 2019. Además se exportaron 16,200 animales en pie. Eso afectó al hato y en 2022 hubo menos animales con la edad y peso óptimos para la matanza y la exportación en pie.
«Esto fue provocado porque la gente se empezó a ir del país casi en procesión. Entonces, muchos ganaderos vendieron parte de su ganado para financiar esos viajes. Además, el precio estuvo bastante bueno y los ganaderos quisieron aprovechar el momento. Eso provocó que se matará y saliera más ganado del que se debía. Desafortunadamente nadie controla eso», dice el dirigente ganadero.
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En 2022 se redujo la oferta de ganado
Pese a estos señalamientos y a los números actuales, un estudio que realizó el Ministerio Agropecuario (Mag) en agosto de 2022 desestimó este aprovechamiento excesivo. «En el período mayo 2021-abril 2022 se registró una extracción total de bovino de 926,131 cabezas. Esto representa una extracción del 16 por ciento del hato nacional, lo que indica una extracción moderada, con potencial de crecimiento«, dice el informe.
Esa sobrexplotación redujo la oferta en 2022. Al haber menos ganado disponible, la matanza se redujo a 796,800 reses, cifra que representa una merma del 12 por ciento con respecto al 2021. Lo mismo ocurrió con la exportación en pie que también mermó en 12 por ciento al bajar a 14,200 animales.
Según el dirigente ganadero, el ganado requiere de casi tres años para alcanzar la edad y peso necesarios para estas actividades. Eso significa que durante este año persistirá la menor disponibilidad. Es por ello que el sector calcula que la matanza y el envío de ganado al exterior se reducirán en alrededor del 5 por ciento con respecto a 2022.
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Hato nacional tiene 5.80 millones de reses
«Vamos a seguir sintiendo los efectos de la sobrexplotación de 2021. Porque además, otro problema que está afectando al sector, es el excesivo incremento del precio de los insumos. Esto está obligando a muchos ganaderos a vender parte de su hato para cubrir el costo de operaciones de sus fincas», señala el ganadero.
Últimamente el Mag ha actualizado el inventario ganadero del país en varias ocasiones. Para octubre de 2021 en el país habían 160 mil fincas con al menos una cabeza de ganado y en total el país tenían 5.70 millones de reses. Al año siguiente, en agosto, una nueva actualización registró 5.80 millones de cabezas. Con estas cifras, el Mag determinó que en los últimos siete años el hato nacional ha registrado un crecimiento promedio sostenido de 1.6 por ciento anual.