Decenas de feministas nicaragüenses exiliadas y desterradas en Costa Rica se sumaron a la marcha feminista realizada por las costarricenses este 8 de marzo. Las nicaragüenses alertaron, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que las mujeres en Nicaragua son «doblemente perseguidas» por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En horas de la tarde de este miércoles, nicaragüenses como María Teresa Blandón, Ana Quirós, Azahálea Solís, Sofía Montenegro, Elvira Cuadra y Andrea Margarita se concentraron frente al parque central de San José para marchar en las calles de la capital costarricense.
Las feministas recordaron que desde hace cinco años en Nicaragua las mujeres no pueden marchar.
La reconocida periodista y feminista nicaragüense, Sofía Montenegro —quien el pasado 15 de febrero fue despojada de su nacionalidad y sus bienes confiscados junto a 93 nicaragüenses más— dijo en entrevista con el medio Onda Local que conmemorar el Día Internacional de la Mujer en exilio es «una situación completamente inédita para mí, pero muy feliz porque estoy respirando aire de libertad y puedo celebrar y caminar en las calles de San José como no podíamos hacer desde hace cinco años en Nicaragua, ver todas estas mujeres jóvenes, oír las consignas me reanima y me da mucha felicidad».
Montenegro envió un mensaje a las nicaragüenses: «Hay que salir de esta dictadura como sea, y creo que están en la cantidad de disparate, errores, abusos, atropellos, confiscaciones, cierre de todo tipo de organizaciones indican que hay una desesperación y un miedo de un régimen que agoniza».
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Por su parte, Blandón, desterrada de Nicaragua y directora del Programa Regional La Corriente —cuyas instalaciones en Managua fueron confiscadas por el régimen— rememoró que «la última vez que intentamos marchar en el 2017 teníamos decenas de policías que nos impidieron, bajo amenazas y fuertemente armados. Marchar acá, en San José, con una policía que te abre paso, que te asegura que no haya contratiempo, y que nadie agreda a las mujeres, nos recuerda que eso nos merecemos todas las nicaragüenses, merecemos un país donde haya libertad de expresión y movilización».
Blandón dijo que marchar en Costa Rica le da un sentimiento «agridulce», debido a que «este no es mi país, pero aquí estoy acompañada con otras feministas nicaragüenses en exilio y desterradas, y también acuerpada con la solidaridad de las feministas costarricenses, pienso mucho ahora en mis hermanas nicaragüenses que están en el país que por cinco años consecutivos no van a poder salir a las calles a conmemorar la lucha feminista».
Ambas feministas coinciden en remarcar en que «la dictadura es misógina» y tiene saña especial contra el Movimiento Feminista de Nicaragua «porque acompañamos la denuncia por violación y abusos sexuales de Zoilamérica Murillo en contra de Daniel Ortega». Y no tienen duda de que un día volverán a las calles de Nicaragua.
Inauguraron un mural artístico en homenaje a presas políticas
En horas de la mañana, las feministas inauguraron un mural artístico en homenaje a las presas y ex presas políticas en Nicaragua, Cuba y Venezuela en San José, y a través de la obra demandan la liberación de todas ellas.
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La integrante del partido Unión Democrática Renovadora(Unamos) y feminista, Andrea Margarita, denunció en el acto de inauguración cómo el régimen orteguista persigue a las mujeres en Nicaragua y relató la detención arbitraria de su hijo, cuando llegaron a buscarla a su casa y al no encontrarla capturaron a su hijo mayor, hoy desterrado en EE.UU.
«Cuando llegaron a detenerme yo ya no estaba en casa y ellos se llevaron preso a Gabriel, mi hijo mayor, a quien convirtieron desde ese momento en un rehén de la dictadura. Toda mi familia se vio perjudicada, incluyendo a mi madre, una anciana con alzheimer que depende de mí y a quien yo cuidaba», comentó.

A su vez, denunció que los Ortega-Murillo «se han ensañado especialmente con las mujeres, porque ser mujer y activista es un doble crimen en nuestro país».