El dictador Daniel Ortega visitó el pasado 23 de diciembre a su hermano Humberto Ortega, por «serio deterioro y gravedad de salud de este», informó la Presidencia, quien descargó una verborrea contra la especulación que se generó por el encuentro entre ambos hermanos, que atribuía la visita a asuntos políticos.
En el comunicado, la Presidencia dijo: «Animado por los vínculos de familia sanguínea, el Comandante Daniel Ortega quiso saludar a su hermano, quien está muy debilitado, sin ninguna pretensión política o intercambio político, que nunca fue el objetivo de su visita, pues en ese plano no existe, ni se prevé comunicación alguna».
El inusual comunicado ocurre un día después de que Rosario Murillo protagonizara un bochornoso altercado con Daniel Ortega, a quien dejó plantado en un evento en honor a Roberto Clemente.
Además, desde la aparición de un video que muestra a una caravana de Ortega entrando al residencial de Humberto Ortega, se generaron especulaciones en las redes sociales de posibles conversaciones políticas, lo que fue negado por la Presidencia en el comunicado con sendas palabras ofensivas.

