Luiz Inácio Lula da Silva asumirá la presidencia de Brasil el día de mañana 1 de enero y considerará a Daniel Ortega como un dictador, según lo expresado por el canciller designado Mauro Vieira en una entrevista al diario El Clarín de Argentina.
Vieira mencionó que las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua y Venezuela deben ser censuradas en los foros regionales. “También en los multilaterales como las Naciones Unidas, en la comisión de Derechos Humanos de Ginebra, donde cada país tiene que prestar cuenta de todo lo que sucede”, dijo el nuevo canciller brasileño.
–¿Para Lula son dictadores Daniel Ortega y Nicolás Maduro? – Preguntó el periodista de El Clarín
–Sí. Lula declaró muchas veces y es público, no soy indiscreto, que cuando estaba por terminar su segundo mandato había un apoyo fuerte para una reforma que le diera otro mandato. Se opuso sosteniendo que la democracia presupone alternancia y lo contrario es dictadura. Él lo tiene muy claro.
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Por otro lado, el canciller brasileño Vieira dijo que “no creo que la solución contraria sea la de aislar a un país o las sanciones. Eso es peor, se debe seguir negociando y dialogando porque lo más grave le sucede a la gente que está al final de la línea y son las primeras víctimas. Creo que el diálogo es fundamental”.
De igual manera, Vieira mencionó que romper relaciones diplomáticas con el régimen de Ortega no está entre los planes de Lula da Silva, y más bien espera «normalizar» las relaciones con Nicaragua y mantener el «diálogo».
“Hemos dicho ciertamente que no nos importa la ideología en este nivel. Vamos a sostener relaciones diplomáticas con Venezuela, normalizarlas con Cuba y con Nicaragua. Nos importa el diálogo”, dijo.
En Nicaragua, Daniel Ortega está cumpliendo con su cuarto mandato presidencial consecutivo y se ha mantenido en el poder desde 2007 con escándalos de fraudes electorales, corrupción, pactos, persecución a opositores y violaciones a derechos humanos.
Las últimas elecciones en las que se reeligió, lo hizo sin competencia electoral, con precandidatos presidenciales detenidos y en medio de una redada de opositores. Actualmente, El régimen de Ortega mantiene al menos a 235 presos políticos en las cárceles del país, entre los que se encuentran activistas, abogados, periodistas, sacerdotes y opositores.
Nicaragua se mantiene sumergida en una crisis política que ha dejado a más de 358 victimas mortales de acuerdo a las cifras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La comunidad internacional ha condenado al régimen de Ortega por las violaciones a los derechos humanos y ha sancionado a varios funcionarios cercanos al dictador, incluida a su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo, además de empresas e instituciones como la Policía, que es el principal brazo represivo del régimen.
En años anteriores, Lula da Silva ha dejado entre ver su simpatía por el sandinismo en Nicaragua y él mismo mencionó en un debate previo a las elecciones de Brasil en octubre que estuvo en nuestro país el 19 de julio de 1980 para conmemorar el primer aniversario de la Revolución Sandinista.
Antes de ganar las elecciones en segunda vuelta el pasado 30 de octubre, el partido de Lula da Silva invitó a funcionarios del régimen de Daniel Ortega para el cierre de campaña. El 19 Digital informó que la delegación de funcionarios orteguistas estaba encabezada por el asesor de Ortega, Orlando Tardencilla; la magistrada del Poder Electoral, Nubia Baltodano; y la diputada sandinista, Yamileth Gradyz Aguilar.