La inflación es un fenómeno negativo que infesta la economía de casi todos los países del mundo. Y últimamente se ha agravado como consecuencia de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, y el rebote de las sanciones que las potencias democráticas le han impuesto al régimen de Vladímir Putin.
“La inflación —según el diccionario de la revista en línea elEconomista.es—, es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en un país durante un período de tiempo determinado, normalmente un año. Cuando el nivel general de precios sube, con cada unidad de moneda se adquieren menos bienes y servicios…”
En términos prácticos, la inflación golpea a todos los consumidores sobre todo a los de los países más débiles económicamente, donde la desocupación es mayor, los salarios más bajos y el poder adquisitivo de la gente es menor, ínfimo en muchos casos.
Este miércoles 15 de noviembre LA PRENSA publicó la información de que octubre recién pasado ha sido “el peor mes de la crisis de precios en Nicaragua”. En enero de este año el costo de la cesta familiar o canasta básica fue de 16,529.99 córdobas, pero en octubre subió a 18,636.44 córdobas. Eso significó un aumento de 654.74 córdobas más que en septiembre, y de 2,103.50 córdobas más que al comenzar el corriente año.
“Con un aumento diario promedio de 21 córdobas en los precios de los alimentos que componen la canasta básica —se dicen en la información de LA PRENSA— octubre se convirtió por ahora en el mes más asfixiante de la crisis de precios que azota a los nicaragüenses”.
Estos datos son oficiales, del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), de manera que en el terreno real de los supermercados y los mercados populares la inflación o carestía de la vida puede ser mayor.
Además, en lo que resta del año la inflación será mayor, advierte LA PRENSA, “tomando en cuenta que noviembre y diciembre suelen ser inflacionarios porque a la economía se le inyecta el aguinaldo, lo que presiona la oferta, por mayor demanda de productos y servicios, y por ende los precios tienden a subir”.
Y todavía viene lo peor. LA PRENSA cita al prestigioso economista independiente Néstor Avendaño, quien ha dicho en su blog personal que “la persistencia y la aceleración de una alta inflación en Nicaragua invitan a reflexionar que la economía nicaragüense tendrá un ‘aterrizaje duro’, o sea, la inflación será reducida y controlada con una recesión total”.
Se conoce que en los últimos dos años los datos de la macroeconomía han estado bien. Pero en la microeconomía, en la cual se refleja la carestía de la vida y la pérdida de capacidad de consumo de la mayoría de los nicaragüenses, la situación no ha podido ser peor.
Esta situación, además de la cruda problemática política que igual que la económica empeora en vez de mejorar, es la que explica la desesperación de tantos nicaragüenses por irse del país. No importa las dificultades y hasta peligros mortales que deban afrontar.