La Alianza Cívica, la Unidad Nacional Azul y Blanco y otras once organizaciones de oposición desde Nicaragua y en el exilio, mediante un pronunciamiento conjunto, hicieron un llamado para este 6 de noviembre, día en que el régimen de Daniel Ortega celebra los comicios municipale a «retormar el grito de abril por los presos políticos y exiliados, quedandose en casa», en rechazo a esta nueva «farsa electoral».
Las organizaciones opositoras manifestaron en su pronunciamiento emitido este jueves que las elecciones municipales de este 6 de noviembre próximo «no representarán la voluntad del pueblo nicaragüense, ya que se celebrarán dentro de un proceso viciado caracterizado por la violación constante de los derechos constitucionales, la persecución y el asedio a la ciudadanía en estricta violación al artículo 6 de la Carta Democrática Interamericana, donde se estipula que ‘la participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad'».

Asimismo recordaron que «la Farsa Electoral del 7 de noviembre del 2021, no solamente demostró la falta de independencia de todos los poderes del Estado, sino que dio paso a su disposición absoluta y tiránica como instrumentos represivos al servicio de la familia Ortega-Murillo».
«Tras haber aniquilado cualquier vestigio de competencia política partidaria, el FSLN procedió a exacerbar su estrategia represiva en contra de la sociedad civil, de la Iglesia Católica, de los medios de comunicación independientes y, de las más de 2300 organizaciones no gubernamentales canceladas», añaden.
«No habrán elecciones, se designarán personas»
Las organizaciones indicaron que ante el contexto de las elecciones de los gobiernos locales a efectuarse este 6 de noviembre, la dictadura decidió previamente tomarse de facto y por la acción coercitiva de la policía y paramilitares, el remanente de las alcaldías bajo gestión de la oposición.
Señalan también que «la familia Ortega-Murillo mediante una práctica sistemática de fraudes electorales que se arrastra desde 2008, culminará así, en este 2022, un régimen dictatorial absoluto y de partido único».
«Estás no son elecciones para elegir sino para designar a personas afines al régimen y hacer creer a la comunidad internacional que en Nicaragua se practica la democracia, cuando el país sigue secuestrado por un régimen ilegítimo, acusado de crímenes de lesa humanidad», sostienen.
A la vez instaron a los nicaragüenses que se encuentran forzosamente desplazados alrededor del mundo y a todas las personas solidarias con la lucha del pueblo nicaragüense, «a salir a las calles este 6 de noviembre, a exigir la libertad de los presos políticos que sufren en las cárceles de la dictadura y a demandar elecciones municipales verdaderamente auténticas, democráticas, justas y transparentes».