Por segunda ocasión Laura Chinchilla, podría declinar su aspiración a la presidencia del Banco Interamericano de Desarollo (BID), luego que el Gobierno de Rodrigo Chaves «desistiera» de postular a la exmandataria costarricense, quien fue informada de la decisión apenas unos minutos antes que Cancillería emitiera un escueto comunicado donde informaba acerca de la decisión.
«Acepto la decisión de las autoridades, pero no comparto en absoluto su valoración», dijo Chinchilla minutos después de divulgarse la posición del Gobierno tico, que atribuyó su decisión «a un análisis exhaustivo de las candidaturas y la posibilidad de éxito de la nominación, incluyendo varias consultas y evaluaciones a nivel internacional».
«Vemos poco probable el éxito en ganar la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo. El contexto internacional de este momento no es el oportuno y consideramos prudente no exponer al país a otra derrota en esta ocasión», afirmó la Presidencia costarricense.
La exmandataria en un comunicado paralelo difirió de la posición de Chaves, quien desde que esta anunció su aspiración por segunda vez, tras la salida abrupta del cubanoestadounidense Mauricio Claver-Carone, el mandatario no mostró mucho interés en apoyar a Chinchilla y alegaba tener «reservas» sobre la postulación.
Oficialmente la presentación de candidatos cierra el 11 de noviembre.
Chinchilla: Costa Rica tenía chanche
Contrario al pesimismo de Chaves, Chinchilla dijo estar convencida de que «aunque se trataba de emprender un proceso político por su propia naturaleza complejo que apenas iniciaba, existen condiciones muy favorables para que un país con el récord de Costa Rica en materia de política económica, desarrollo sostenible, y defensa del estado de derecho y la democracia, y con una candidatura que ofreciera un liderazgo visionario, experimentado y conciliador, pudiese, por vez primera aspirar a que una mujer ocupara la presidencia de una de las instituciones de mayor relevancia de la región en materia de desarrollo. Este fue el mensaje que recibí de muchísima gente».
La exmandataria, que había recibido amplia cobertura a sus aspiraciones tanto de medios latrinoamericanos y anglosajones, dice que el pasado 7 de octubre acordó con la Presidencia de Costa Rica emprender un proceso de exploración para decidir sobre si inscribir o no la candidatura, para lo cual viajó a Estados Unidos para establecer diálogo con diversos líderes.
Pero Chaves sin conocer los resultados de ese viaje y sin reunirse con ella para tomar una decisión final, se adelantó y anunció el retiro y se lo comunicó a Chinchilla por teléfono minutos antes de que se publicara el comunicado. «Me sorprende que se haya anunciado esa decisión sin que el presidente de la República haya escuchado mis valoraciones, que son el resultado de múltiples conversaciones y reuniones con líderes de la región», dijo la exmandataria.
Ella afirmó que con Cancillería solo había sostenido dos conversaciones «sobre la base de los informes que me permití enviarle a lo largo del proceso, y la llamada que me hiciera minutos antes de que se emitiera el comunicado. Tal y como se lo expresé a él en esa llamada, acepto la decisión de las autoridades, puesto que son las únicas con la investidura para decidir sobre estos aspectos de nuestra política exterior, pero no comparto en absoluto su valoración».
Chinchilla, que afirmó sentirse «ganadora», dijo que confiaba en que en esta ocasión, «América Latina y el Caribe, no cedan fácilmente sus espacios, como ya ocurrió en el pasado reciente. Que junto a los socios regionales y extrarregionales del BID sepan encauzar sus diferencias, comprender el peso moral que conlleva esta decisión y elegir, ojalá por aclamación, a una persona que restablezca el prestigio y el liderazgo de esta respetada institución y levante el ánimo y la moral de quienes trabajan para la misma, quienes constituyen su mayor capital. Si eso sucede, la región habrá ganado».
Esta semana ella se encuentra en Europa, donde eran las 2 de la madrugada cuando Presidencia comunicó en San José el rechazo a la candidatura, según el medio costarricense semanariouniversidad.com.
Candidaturas en la región
Aun el BID no ha oficializado las candidaturas, debido a que continúa el período de postulaciones.
Una fuente ligada al BID, dijo a LA PRENSA que «es una lástima. Por primera vez, una estadista como Laura Chinchilla, tendría la posibilidad de llegar a la Presidencia del BID. Ella, además de mujer, tiene una gran visión sobre América Latina y el Caribe, cómo lo destacó la exvicepresidenta de Panamá, Isabel Saint-Malo», indicó.
Sobre su participación en la contienda, comentó que hay personas que continúan «empujándolo».
Tras la salida de Chinchilla de la competencia, el camino estaría más despejado para la exsecretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) Alicia Bárcena, quien su gobierno, Manuel López Obrador, sí decidió apoyarla e inscribirla. Además hay expectativas de que Jair Bolsonaro también apoye a un funcionario brasileño del Fondo Monetario Internacional (FMI), en caso de que consiga la reelección presidencial el próximo domingo.
Ilan Goldfjan, actualmente jefe del departamento del Hemisferio Occidental del FMI, sería la propuesta de Bolsonaro.
Un economista, conocedor del tema, dijo bajo condición de anonimato que probablemente se podría ver una pugna entre Brasil y México por el cargo, sin embargo consideró que «ni Chinchilla, ni Bárcenas tienen la experiencia financiera del candidato brasileño para manejar un banco de la envergadura del BID».
Dijo que las entidades financieras internacionales se están moviendo para dejar de ser entidades donde prima lo político y apuntan a lo profesional, pero recordó que quienes toman las decisiones son los accionistas, siendo Estados Unidos el mayoritario, con el 30 por ciento.
«Estados Unidos todavía no ha dicho a quien apoya», agregó a la vez que ubicó a Bárcenas con simpatías hacia la izquierda y Chinchilla una persona de derecha, políticamente hablando. «El brasileño es el más técnico», señaló.
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Sobre Laura Chinchilla
Cuando esta retomó sus aspiraciones a la presidencia del BID, más de 200 personalidades ticas firmaron una carta de respaldo a la candidatura de Chinchilla, entre ellos los expresidentes Rafael Calderón Fournier, Miguel Ángel Rodríguez y Carlos Alvarado.
Era la segunda ocasión que el nombre de la expresidenta costarricense se barajaba para el cargo. En 2020 compitió por la posición, pero se retiró durante el proceso al no tener el apoyo de Estados Unidos, uno de los principales accionistas y, por ende, votantes del BID.
La Administración del expresidente estadounidense, Donald Trump, tomó la decisión de colocar a Claver-Carone en el cargo, otro férreo crítico de Daniel Ortega, que incluso lo llegó a sacar de programas de cooperación de Estados Unidos para América Latina, por considerarlo antidemocrático.
Durante su corta administración, Claver-Carone mantuvo una relación distante con la Administración de Ortega, a diferencia de su antecesor, el colombiano Luis Alberto Moreno, quien inclusive programó varias visitas y se reunió con el mismo dictador en diversas ocasiones.
En el caso de Chinchilla, actualmente es copresidenta del Diálogo Interamericano, una red de líderes mundiales que fomentan la gobernabilidad democrática, la prosperidad y la equidad social en América Latina y el Caribe.
Para resultar electo en el cargo, el candidato debe obtener los votos de una mayoría absoluta del capital social que está repartido entre los 48 países miembros del BID y también una mayoría absoluta de los 28 países miembros en el hemisferio.
El BID tiene 26 países miembros en América Latina y el Caribe que son prestatarios, además de Canadá y Estados Unidos, que no solicitan préstamos. También están 22 países que no son prestatarios en Europa y Asia.
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