Rosario Murillo, vicepresidenta y primera dama de Nicaragua, anunció este lunes un día después de que la tormenta tropical Julia saliera del país, una nueva función que desarrollará la Policía Nacional frente a emergencias de lluvias torrenciales y crecidas de ríos como consecuencia de cualquier fenómeno natural.
«Ayer nos decía el comandante Daniel que se va a preparar una normativa para que cuando tengamos este tipo de situaciones por fuertes lluvias y crecidas de río, la Policía Nacional tiene que desplazarse a los puntos donde circulan más vehículos o personas y que son cruces de una orilla a otra, para asegurar que mientras dure la emergencia no se cruce ni vehículo ni persona a caballo ni personas a pie, ni motocicletas para evitar desgracias».
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«Esa es una normativa que va a incorporar en su protocolo nuestra Policía Nacional», dijo la también vocera del régimen orteguista, sobre la normativa que habría ideado ayer el dictador Daniel Ortega, mientras el país estaba siendo azotado por la tormenta tropical Julia, que tocó tierra en Nicaragua como huracán categoría 1, la madrugada del sábado.
Añadió, además que «no se pueden desatender esas consecuencias que tienen que ver con la imprudencia, porque somos impacientes e imprudentes, y generamos sufrimiento a nuestras familias», sin precisar en específico cuál será la nueva misión de los oficiales de la Policía, institución sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en marzo de 2020.

«Ahora cada vez que se presente una emergencia, no necesariamente un huracán, lluvia fuerte, que todavía se mantienen (…) la Policía Nacional tiene que resguardar esos cruces, esos lugares donde la gente pasa de una orilla a otra y no permitir el tránsito ni de vehículo ni de animales ni de personas a caballo por ejemplo, para evitar que las correntadas hagan estragos y provoquen sufrimiento a las familias», continuó Murillo.
Según información preliminar que presentó Murillo este domingo por la noche: Julia afectó a 1,500 familias, alrededor de 70 ríos desbordados y más de 2,000 viviendas dañadas, y daños ambientales. Hasta ese momento dijo que no se reportaban víctimas mortales. No obstante, en horas de la mañana de este lunes se recuperó el cadáver de una joven de 17 años que fue arrastrada por las corrientes.