El carrusel de lesiones de Eddy Piñeiro mantienen en zozobra su carrera. Desde el 2019 son más los días en la enfermería que los partidos jugados en la NFL, donde no arranca de inicio la temporada desde hace tres años. Esa dinámica negativa parecía terminar en el 2022 con su llegada a las Panteras de Carolina, sin embargo el miércoles entró a la lista de lesionados y su panorama se volvió a torcer a tres días del pitazo inicial.
Piñeiro, de madre nicaragüense y padre cubano, había sido descartado por los Jets el 26 de agosto porque en esos días había sufrido una rigidez en la espalda y su competidor por el puesto de pateador titular tenía más experiencia y menos registros de lesiones. Cinco días después las Panteras lo anunciaron como uno de sus candidatos para abrir la temporada y a tres días del primer juego apareció nuevamente la molestia en la espalda. «Me siento bien, solo un poco de tensión. Nada serio”, afirmó el pateador de 26 años, tras la práctica al diario US Today.
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La buena noticia para el primer nicaragüense en la NFL es que a pesar de las molestias terminó los entrenamientos sin ninguna queja y pateó todas las patadas que le correspondían. Además tiene a su favor que el coordinador de los equipos especiales, Chris Tabor, confía en su talento porque lo escogió como pateador titular de los Bears de Chicago en 2019 cuando convirtió 23 de sus 28 intentos (82,1 por ciento), incluidos sus dos intentos desde 50 yardas o más. «Eso me dijo mucho sobre él”, dijo Tabor sobre el porqué había optado por Piñeiro para sustituir al pateador titular de las Panteras que se había lesionado hace dos semanas.
Ese voto de confianza de Piñeiro podría acabarse si no recupera de aquí el domingo para el debut con los Browns de Cleveland, o si el otro pateador, John Hekker, realiza un buen trabajo y transmita seguridad. El pateador nicaragüense ya fue descartado por lesión por Washington la pasada temporada y parecía quedarse en el aire hasta que los Jets lo recuperaron al final y lo volvieron a descartar esta campaña, entre otras aspectos, por el problema que presenta nuevamente en la espalda.
Piñeiro se instaló en el radar deportivo nicaragüense en septiembre de 2019 cuando dijo en una entrevista post partido con John Sutcliffe, de ESPN, que estaba orgulloso de ser el primer nicaragüense en la NFL. Hijo de la nicaragüense Grace Anzuate y el cubano Eddy Piñeiro, el pateador nació en Florida y alcanzó su mejor desempeño en esa temporada como novato con los Bears de Chicago y Tabor como coordinador de los equipos especiales.