La última alerta emitida por el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés), señala que la tormenta tropical Bonnie podría formarse este martes al sur de las islas Barlovento y la costa de Venezuela y convertirse en un huracán de categoría uno, afectando a Nicaragua y el resto de Centroamérica a partir del fin de semana.
De acuerdo con el reporte de NHC, se mantiene la posibilidad de formación del llamado potencial ciclón tropical dos, con una probabilidad del 70 por ciento para las próximas 24 horas y de un 90 por ciento de formación para los próximos cinco días.
Los expertos prevén que el ojo del huracán toque tierra antes de entrar a la Costa Caribe Sur de Nicaragua, específicamente Bluefields, la madrugada del sábado 2 de julio, y degradarse a depresión tropical en su salida por el Pacífico del país. Se espera que su paso por el territorio nacional no cause mayores estragos.
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«Al momento que pase las islas Barlovento él se debilita más porque toca tierra, después entra al Caribe y se forma un huracán el día sábado a las 2:00 de la mañana antes de llegar a Bluefields, es decir va a entrar por Bluefields y va a bajar hasta la zona de Costa Rica, se irá desplazando generando condiciones de lluvias», explicó el director del Observatorio de Fenómenos Naturales (Ofena), Agustín Moreira.
El experto detalló que, aunque este fenómeno generará condiciones de lluvias en todo el país, las zonas con mayores afectaciones serán Bluefields, San Juan de Nicaragua, Nueva Guinea, Boaco, Chontales, San Carlos, el gran lago de Nicaragua, Isla de Ometepe, San Juan del Sur, Rivas, y Carazo.
Por su parte, el reporte de NHC señala que «existe una incertidumbre más alta de lo normal en el pronóstico del sistema una vez alcance el suroeste del Mar Caribe el jueves por la tarde o el viernes, lo cual dependerá de cuánto interactúe con tierra desde esta noche hasta el jueves».
Nicaragua se prepara ante eventual huracán
Tras la alerta del NHC, el régimen de Nicaragua, a través del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), se reunió el lunes con los diferentes comités municipales del Caribe Norte, Sur y Triángulo Minero, para «activar» los planes de emergencia ante el eventual paso del fenómeno natural.
«La orientación de nuestro presidente es afinar nuestro mecanismo de preparación organizativo, y este ha sido el objetivo central, hemos intercambiado información sobre el comportamiento del fenómeno, los posibles escenarios, pero lo más importante es el nivel de preparación que tenemos en las comunidades de la región del Caribe», señaló Guillermo González, director del Sinapred.
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Las autoridades están previendo que el paso de este fenómeno en el país genere fuertes vientos, lluvias de moderadas a fuertes, marejadas ciclónicas, así como inundaciones y deslizamientos de distinta magnitud.
Activadas todas las instituciones
Por su parte, Rosario Murillo, vicepresidenta designada, alertó este martes que desde el domingo su gobierno está trabajando con todas las instituciones estatales para garantizar la protección de las familias frente a un fenómeno natural que podría ser «destructivo» para la Costa Caribe.
«Como conocemos de este fenómeno, y sabemos que no se define fácilmente, lo que nos corresponde es estar observando y en vigilancia permanente», dijo Murillo.
Según Murillo, para este martes las instituciones como el Ministerio de Salud (Minsa), Sinapred, Defensa Civil, el Ejército de Nicaragua, los Bomberos, el Ministerio de Gobernación, la Policía, la Secretaría de la Costa Caribe, entre otros, entregarán a la presidencia los planes actualizados de cómo actuar frente a este tipo de emergencias.
Añadió que también se convocó a organismos internacionales que están en el país para explicar en qué consiste este evento y las acciones que se pueden tomar ante su eventual paso por el país.
«Con este tipo de fenómenos se puede esperar cualquier cosa, ya tenemos amplia experiencia y tenemos que estar vigilantes para la movilización de las familias a lugares seguros», finalizó la primera dama.