A la par de la controversia generada por el ingreso de tropas rusas mediante un decreto presidencial publicado en La Gaceta, está el incremento de efectivos militares procedentes de la República Bolivariana de Venezuela. Este martes, el Decreto que autoriza el ingreso de tropas militares extranjeras en el segundo semestre de 2022 fue ratificado por la Asamblea Nacional, conformada por la mayoría de representantes del partido del régimen.
En el Decreto, el régimen de Ortega autorizó para el segundo semestre de 2022, el ingreso de 180 efectivos militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de la República de Venezuela, un número que se incrementó considerablemente, ya que según los decretos de los cinco años anteriores se autorizaba el ingreso de 30 efectivos para la segunda mitad del año.
El reciente Decreto además de especificar los 180 efectivos venezolanos, deja abierta la posibilidad de mayor ingreso de efectivos al indicar que se autoriza «el ingreso al territorio nacional de personal, naves y aeronaves de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de la República de Venezuela, para participar en operaciones de ayuda humanitaria, misiones de búsqueda, salvamento y rescate en situaciones de emergencia o desastres naturales, con la Unidad Humanitaria y de Rescate ‘Comandante William Joaquín Ramírez Solórzano’, del Ejército de Nicaragua del 1 de julio al 31 de diciembre de 2022».
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Por otro lado, autoriza, sin especificar cantidad, «el ingreso al territorio nacional de efectivos militares, naves y aeronaves de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de la República de Venezuela, para llevar a cabo intercambio de experiencias, adiestramiento, operaciones en contra de ilícitos en espacios marítimos en el Mar Caribe y aguas jurisdiccionales en el Océano Pacífico de Nicaragua, con la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua», durante el mismo período.
El Decreto autoriza «el tránsito o estacionamiento en el territorio nacional de efectivos militares, naves y aeronaves de las fuerzas armadas y ejércitos de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas, (República de Guatemala, República de El Salvador, República de Honduras y República Dominicana), Estados Unidos de América, Federación de Rusia, Estados Unidos Mexicanos, República Bolivariana de Venezuela y República de Cuba, con fines de intercambio y asistencia humanitaria de beneficio mutuo en caso de situaciones de emergencia, así como la salida de tropas, naves y aeronaves nicaragüenses fuera del país».
Los 180 efectivos venezolanos
El decreto autoriza el ingreso al territorio nacional, de forma rotativa, de cincuenta (50) efectivos militares, naves y aeronaves de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de la República de Venezuela, para participar con miembros de la Unidad Humanitaria y de Rescate «Comandante William Joaquín Ramírez Solórzano» del Ejército de Nicaragua en intercambio de experiencia y adiestramiento en labores de seguridad, planeación de ejercicios de ayuda humanitaria y atención ante desastres del 1 de julio al 31 de diciembre de 2022.
Detalla también que se autoriza el ingreso al territorio nacional, de forma rotativa, de ochenta (80) efectivos militares, naves y aeronaves de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de la República de Venezuela, para participar con miembros del Comando de Operaciones Especiales «General Pedro Altamirano» del Ejército de Nicaragua en intercambio de experiencias y ejercicios de adiestramiento en operaciones de ayuda humanitaria en el período antes señalado.
Y el ingreso de forma rotativa, de cincuenta (50) efectivos militares, naves y aeronaves de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de la República de Venezuela, para participar con miembros de la Fuerza Naval, Fuerza Aérea y Cuerpo de Transmisiones «Blanca Stella Arauz Pineda» del Ejército de Nicaragua en intercambio de experiencias y de comunicación operacional con naves y aeronaves del Ejército de Nicaragua en labores de enfrentamiento y lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, del 1 de julio al 31 de diciembre de 2022.
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Menos efectivos rusos especificados
En el caso de los efectivos militares rusos, la cantidad establecida en el decreto se reduce a 180, dato menor en comparación con lo especificado en las autorizaciones aprobadas en el mes de junio de los años 2017, 2018 y 2019 que eran de 230. En los años 2020 y 2021 los decretos no especifican cantidad de militares rusos.
Al igual que con los efectivos venezolanos, el decreto deja abierta la posibilidad del ingreso de mayor personal militar ruso al detallar, sin cifras, «el ingreso al territorio nacional de personal, naves y aeronaves de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, para participar en ejercicio de adiestramiento e intercambio en operaciones de ayuda humanitaria, misiones de búsqueda, salvamento y rescate en situaciones de emergencia o desastres naturales», con la Unidad Humanitaria y de Rescate «Comandante William Joaquín Ramírez Solórzano» y con las fuerzas terrestres, Fuerza Aérea y Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua.
La teoría del límite
Una caracterización recurrente que hacen los críticos de las decisiones de Ortega es su determinación de llevar sus acciones al límite, «porque piensa que así obtiene más poder que le permite negociar en mejor posición con Estados Unidos», país que Ortega adversa, pero que es el principal mercado de Nicaragua, aseguró el sociólogo y analista político, Oscar René Vargas.
Vargas explicó que estas últimas acciones de Ortega, incluyendo aceptar un número mayor de militares de Venezuela, son una provocación dirigida a Estados Unidos.
Dijo que no puede asegurar que esa estrategia funcione, pero sí comparte la valoración de diferentes analistas que creen que «Ortega se está metiendo bajo los pies de los elefantes con el peligro de ser aplastado».
Guerra en Ucrania cambia el contexto
Por otra parte, el sociólogo manifestó que aunque el decreto de ingreso de tropas extranjeras sea una gestión recurrente cada año, la diferencia ahora es el contexto de la guerra en Ucrania.
«Al cambiar el contexto, cambia la intensidad de un hecho que antes pasaba inadvertido», precisó Vargas.
El decreto de ingreso de tropas rusas provocó una declaración de Estados Unidos, a través del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, quien confirmó que para su país se trata de una provocación.
Rusia, por su parte, maximizó la importancia del decreto nicaragüense anunciando el ingreso de tropas rusas a Nicaragua en sus medios oficiales, que como en Nicaragua solo reproducen el discurso gubernamental.
Este miércoles 15 de junio, diferentes organizaciones de la oposición nicaragüense emitieron una nota de prensa de «rechazo a la presencia de tropas rusas bajo cualquier pretexto o para cualquier función dentro del territorio nicaragüense».
El tema también ya alcanzó un nivel de debate internacional, en el que analistas están valorando el interés de Rusia de tener presencia en la región centroamericana, para estar más cerca de Estados Unidos.
Stephen Blank, especializado en geopolítica y geoestrategia de la ex URSS, Rusia y Eurasia, manifestó en un artículo de opinión que reprodujo Vargas en sus redes, que el acuerdo entre Rusia y Nicaragua, autorizando la entrada de barcos, aviones y tropas de Rusia, “marca el primer paso de una serie de amenazas convergentes y sin precedente a Latinoamérica y a la seguridad de EE. UU”.
Según la opinión de Blank, la “importancia del acuerdo va mucho más lejos”, ya que “marca la primera aparición significativa de las fuerzas rusas en Centroamérica” debido a que “posee el potencial de servir como base para una presencia militar rusa más duradera en Nicaragua y más allá”.
Blank alega que la “penetración militar rusa permite a Moscú convertir a Nicaragua” en un centro de espionaje regional.
Además, el portal The Hill va más allá al señalar «que ya se movió el tablero de ajedrez en el mar Caribe con la presencia militar rusa en Nicaragua —que recientemente estableció relaciones con China—, mientras Nicolás Maduro (presidente de Venezuela) realiza una vistosa visita a Irán, Turquía, Argelia y Qatar. Del triángulo caribeño Nicaragua/Venezuela, hasta ahora Cuba se ha mantenido prudente».
«Ejército trata de ser prudente»
El exdiputado y analista político, Eliseo Núñez Morales, precisó que los decretos de ingreso de tropas extranjeras a Nicaragua son trámites constitucionales habituales, que se hacen dos veces al año, sin embargo, ve como algo particular que se den muchos detalles de las actividades de las tropas rusas, más en este contexto.
No obstante, para Núñez esto significa que el Ejército de Nicaragua está tratando de ser prudente en un contexto en que la cercanía con Rusia no es bien vista a nivel mundial por la invasión y agresión contra Ucrania, y aunque Daniel Ortega como presidente de Nicaragua ha dejado clara su lealtad a Vladímir Putin, el analista recordó que en política no todo lo que se dice es lo que se hace.
«Hay dos posiciones: la posición de los Ortega Murillo, que es una posición de entrega total a los rusos, y la posición del Ejército, que en este tema considera que debe ser más prudente de lo que Ortega está haciendo», apuntó.
«Por primera vez vemos una diferencia de enfoque entre el Ejército y Ortega de cara exclusivamente a las relaciones con Rusia», valoró Núñez.
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Aclaró que esto no significa que el Ejército ahora sea «el bueno», sino que con el tema ruso tienen otro enfoque y como institución tendrían mucho que perder si directamente se les ve apoyando a Rusia, sabiendo que no ganan nada con eso.
«Esto para ellos (Ejército de Nicaragua) pone sobre la mesa la posibilidad de un conflicto con el Ejército de Estados Unidos y eso ellos lo han manejado de una manera muy al margen de las políticas de Estados Unidos hacia Nicaragua, de tal forma que procuran conseguir concesiones de parte del Comando Sur y otras entidades con que tiene relación el Ejército, al margen de la política que hay de Estados Unidos hacia Nicaragua y viceversa», explicó el exdiputado.
¿Qué significa el mensaje de los medios rusos?
Por otra parte, Núñez ve que Rusia está usando a sus medios de comunicación oficiales para obligar a Ortega a sentar una posición uniforme frente a un decreto que cambia el enfoque. Se refiere al reporte de la presentadora de la televisión oficial rusa, Olga Skabeeva, quien informó la semana pasada sobre la autorización del ingreso de tropas militares, barcos y aviones rusos a Nicaragua, para el segundo semestre de 2022.
«Los rusos están sentando posición con esta declaración de la periodista que es una manera de sentar una posición no oficial, porque no lo dice la Cancillería ni el Ejército ruso, pero sí lo dice un periodista ligado al oficialismo ruso. Entonces es una manera de prensar al país, es decir, de decirle a Ortega de que no puede estar jugando en dos aguas», dijo Núñez.
Por su parte, un experto en relaciones internacionales que pidió no ser identificado comparte con Núñez la opinión de que detrás de la declaración hecha a través de los medios oficiales rusos, tiene un mensaje claro.
«Los comentarios hechos por la televisión rusa y el contexto internacional de la guerra en Ucrania han generado polémica. Se trata de provocaciones y amenazas rusas, parte de la guerra psicológica que, por el momento, tienen pocas probabilidades de materializarse», expresó la fuente.
El experto también consideró que aunque este decreto se aprueba todos los años, en el contexto actual de enfrentamiento de la invasión de Rusia a Ucrania, estas acciones son «consideradas como acciones hostiles».
«Aunque las posibilidades de que Rusia despliegue una presencia militar significativa en Nicaragua son escasas, las actividades rusas en nuestro país son objeto de escrutinio y sumadas a otros factores internos contribuyen a que se considere cada vez con mayor preocupación como una amenaza a la paz y seguridad regional», agregó la fuente.
A diferencia de Núñez, un exfuncionario nicaragüense que habló con LA PRENSA bajo condición de anonimato, consideró que este Decreto de ingreso de tropas extranjeras «podría tener mayores especificaciones, pero son cuestiones de forma y no de fondo».