La plataforma Monitoreo Azul y Blanco, conformada por un equipo interdisciplinario de personas y organizaciones de derechos humanos, denunció a través de sus redes sociales que el preso político Jerling Uriel Cruz Ortiz, de 20 años, fue golpeado por funcionarios del Sistema Penitenciario Regional de Waswalí, Matagalpa, donde está encarcelado desde hace dos años.
«Denunciamos que el preso político Jerling Cruz fue salvajemente golpeado por funcionarios del sistema penitenciario de Waswalí, Matagalpa», reportó la organización, la que demandó «respeto a su integridad física (de Cruz) y la liberación de todos los presos políticos».
Una fuente cercana a la familia de Cruz e integrante del Monitoreo Azul y Blanco, confirmó a LA PRENSA que el joven fue golpeado el viernes último, mientras desayunada. De esto fueron informados por otros reos políticos.
«Lo que sucedió es que el viernes Jerling estaba desayunando, y resulta que uno de los guardas lo agarró del hombro, lo levantó con insultos, se lo llevó aparte y le pegó una paliza fuerte», contó la fuente, quien desconoce los detalles de cómo se encuentra ahora.
Le puede interesar: Miguel Mendoza y Medardo Mairena sufren grave deterioro de salud tras más de 40 días incomunicados con sus familiares
«A la tía (de Cruz) la llamó otro preso, para avisarnos, y se escuchaba cuando estaba llorando del dolor. Por eso hicimos la denuncia. Él siempre recibe maltrato en el penal por ser sobrino de un excontra alzado en armas. Por eso es que se ensañan con está criatura», indicó la fuente, que prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias del régimen.
El tío del joven, al que hizo referencia la fuente, habría sido torturado y asesinado en marzo de 2020, en la zona de Ayapal, en Jinotega. Los familiares de la víctima responsabilizan del crimen a paramilitares y militares de la zona, indicó la fuente.
A Jerling Cruz lo detuvieron el 23 de abril de 2020 en el municipio de San José de Bocay, departamento de Jinotega.
Tres reos políticos golpeados por hacer huelga de hambre
El 12 de mayo pasado, el Monitoreo Azul y Blanco también denunció que los presos políticos Emiliano Zeledón, y los hermanos Dorling y Oliver Montenegro fueron víctimas de golpizas propinadas por los funcionarios del Penal de Matagalpa, por participar en huelga de hambre.
De acuerdo con la integrante de la organización cívica, Zeledón recibió “una fuerte paliza, que incluso lo hizo defecar sangre durante varios días. Lo aislaron y le negaron atención médica”.
Los hermanos Montenegro, señaló, son «constantes las violaciones a sus derechos humanos». Agregó que “otros privados de libertad ayudan a filtrar la denuncia de los abusos que ocurren dentro del Penal”.
De acuerdo con el Mecanismo de Reconocimiento de Personas Presas Políticas en Nicaragua, hasta el 30 de abril habían 182 presos de conciencia, en los distintos sistemas penitencias del país.