El investigador italiano Xavier F. Salomon señaló que las reliquias de la Catedral de León son un descubrimiento de gran importancia porque forman parte de la colección del orfebre y joyero Luigi Valadier (1726-1785). Agregó que esta colección de piezas es uno de los tesoros artísticos más grandes en Nicaragua, al tratarse de un grupo único de piezas del artista que no se tienen ni en Roma. «Esto es un descubrimiento para León, para Nicaragua y para el mundo», afirmó Salomon.
El pasado martes 7 de junio, la Diócesis de León —a cargo de monseñor Sócrates René Sándigo— publicó un comunicado sobre las investigaciones de Salomon para determinar si las reliquias del templo eran del orfebre Valadier. Las creaciones del orfebre que se encuentran en la ciudad de León son: doce candelabros, dos custodias (la custodia Rococó y la custodia pequeña que se creía réplica), un cáliz, un copón, nueve relicarios, incluyendo el Lignum Crucis. Las piezas habían sido dadas por perdidas por la Santa Sede y solo se conocía de ellas a través de documentos.
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«Se dice que estas obras fueron destinadas a una iglesia en México, las obras fueron enviadas a México y no se sabía noticia hasta ahora. Las obras han estado aquí en León por casi 300 años, es necesario decir que estas obras son importantes desde el punto de vista espiritual», agregó el experto, aún sorprendido del hallazgo excepcional de las 25 piezas de la obra de Valadier en Nicaragua.
¿Cómo llegaron las obras a Nicaragua?
El investigador italiano mencionó que es un honor que Valadier esté siendo representado en Nicaragua y en América, sin embargo, existen muchas dudas de cómo la colección terminó en el corazón de Centroamérica. Aunque todavía no tienen una respuesta exacta, dijo que los demás investigadores han buscado las obras solamente en territorio actual de México, porque según los registros estas fueron exportadas hacia ese país, pero no tomaron en cuenta la estructura del México colonial, que era mucho más grande y con su administración extensiva en esta zona pudieron haber llegado a Nicaragua.
«Estas obras han pasado guerras, revolución y terremoto, y siguen estando aquí todavía. Tienen un valor espiritual y artístico», y explicó que el valor material es excepcional por su antigüedad más que por el material, ya que no son de oro ni de plata pura, sino que están construidas de bronce dorado. Monetariamente estas obras no tienen gran valor, pero por su historia monseñor Sócrates René Sándigo aseguró que se están tomando medidas de seguridad para evitar algún intento de hurto.
Los criterios que se ocuparon para determinar la validez de estas piezas fueron la revisión de documentos en Roma que describen las obras del artista, además de la comparación de las piezas con los diseños previos de Valadier y el sello de este aparece en algunas de las obras. «Las otras son atribuidas desde el punto de vista estilístico. El conjunto de obras que se encuentran en León son importantes para toda la obra de Valadier», añadió Salomon.