Un lanzador veterano como Erasmo Ramírez con amplia experiencia, pero sin antecedentes sólidos y con historial de lesiones e inconsistencias a lo largo de su carrera, sabe que tiene un margen de error bastante reducido y después de verlo perder cierta magia en sus últimas salidas, es natural que haya cierta inquietud sobre su permanencia en las Ligas Mayores.
Erasmo falló en el intento de mantener la distancia ante los Rojos de Cincinnati, quienes le ganaron 8-1 a los Nacionales de Washington la noche del jueves. El rivense lanzó un inning y toleró tres hits, entre ellos un jonrón y tres carreras limpias, que dispararon su efectividad de 2.61 a 3.74 en la temporada, el registro más discreto desde que fue subido a las Mayores.
Ramírez entró en acción en el sexto inning cuando el marcador iba 3-1 a favor de los Rojos. Entró en lugar del abridor dominicano Joan Adon, quien dejó un corredor en base y un out en la pizarra. Y comenzó dominante: retiró a Albert Almora Jr. en rola al shortstop y luego al venezolano Avisail García en el elevado al jardín central para cerrar el episodio.
Sin embargo, en el séptimo inning fue desconocido: Matt Reynolds le disparó un jonrón y seguidamente Nick Senzel y Bradon Drury le conectaron sencillos, los que unidos a un fly de sacrificio de Tommy Pham, produjeron una segunda carrera. La pizarra se movió a 5-1.
El nica fue retirado del montículo y Josh Rogers, quien lo reemplazó, admitió jonrón de Kyle Farmer y eso permitió la anotación de un corredor heredado por Erasmo (Drury) y la efectividad se le descompuso a 3.74, la más alta desde el 3.52 que tenía el 2 de mayo, que había sido su punto más bajo en lo que a dominio se refiere, pero ahora se afectó más.
Esta es la segunda salida consecutiva y tercera en las últimas cuatro actuaciones en las que Ramírez no se ve dominante como lo ha estado en esta temporada. En tres de estas cuatro, ha admitido carrera. Ha lucido frágil, como si de pronto la magia que lo ha sostenido se comenzara a desvanecer. No obstante, el rivense debe hacer los ajustes para continuar.
Después de este trabajo, Erasmo tiene 22.1 innings lanzados en 17 salidas, con 0-0 y 3.74 en su balance. Permite 27 hits, tres de ellos jonrones, con 11 carreras permitidas, nueve de ellas limpias, con tres bases, tres golpes y 17 ponches. Los contrarios le batean para .303 y su whip se elevó a 1.38. No es para hacer drama, pero es claro que tiene que reaccionar.