Los migrantes que viven en Costa Rica y cuenten con su carnet de refugiado o estén en el proceso migratorio, pueden beneficiarse de la jornada médica que realiza la organización Corner of Love en la provincia La Cruz, en Guanacaste.
La brigada de médicos —proveniente de Maple Valley, Washington— estará atendiendo durante esta semana (30 y 31 de mayo-1,2 y 4 de junio) en la Interamericana 1, de la estación de Bomberos 300 metros al norte, desde las 10:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde.
La directora de Corner of Love, Tanya Mroczek Amador, informó a LA PRENSA que las consultas son de medicina general y beneficiará tanto a niños como adultos. Las atenciones médicas están disponibles para toda persona refugiada de cualquier nacionalidad.
Mroczek Amador señaló que esperan atender entre 50 a 150 personas diario.
Lea además: Casi 26 mil nicaragüenses han solicitado refugio en Costa Rica, entre enero y abril de este año
La también fundadora de Corner of Love destacó la importancia que tiene la jornada médica para la población migrante, pues la mayoría de las veces las personas viven en el desempleo y no tienen dinero para cubrir las consultas y medicinas.
Mroczek Amador recordó que en ocasiones anteriores han atendido a pacientes que presentaron infección grave por más de dos años, y también a personas que tenían «condiciones simples y que se volvieron crónicos por falta de atención».
«La verdad es que la regulaciones y restricciones relacionadas al covid destrozaron los chances laborales de cienes de miles de nicaragüenses que ya estaban viviendo en situación vulnerable, y la pandemia hizo que muchos quedaran sin absolutamente nada, ni colones (moneda de Costa Rica) para medicina o atención», manifestó Mroczek Amador.
A través de un afiche, la organización humanitaria compartió una dirección de correo electrónico donde los interesados pueden reservar su cupo, sin embargo, Mroczek Amador aseguró que, si bien esta metodología es para verificar su elegibilidad, las personas pueden llegar sin tener cita y ser verificados en el lugar.

Trabajo de 30 años
Corner of Love y Amador tuvieron presencia en el norte nicaragüense. El trabajo inició en 1992 y ocho años después se convirtió en un ministerio, pero ante la represión del régimen contra los ciudadanos que se atrevieron a salir a las calles a protestar, se ancló en Costa Rica y cambió a un carácter humanitario. Ahora desde ese país apoya con víveres y medicamentos a miles de refugiados, que huyeron de la represión estatal.
Desde julio de 2018, Corner of Love ha estado ayudando a refugiados y víctimas de la represión orteguista en la frontera de Nicaragua con Costa Rica.
Según su directora, aproximadamente 30 mil migrantes nicaragüenses son atendidos anualmente en el país vecino, dirigida desde la base de la organización en el norte de Costa Rica. Los servicios van desde medicina general (consulta y farmacéuticos gratuitos), atención dental y óptica, dermatología, servicios pediátricos, comidas calientes, bolsas de alimentos de emergencia y más.
Como ejemplo de esto, en el 2020, la organización proveyó alimentación a los migrantes nicaragüenses que se encontraban en ese momento varados en la frontera de Peñas Blancas ante la negativa del régimen de Daniel Ortega de permitirles ingresar a Nicaragua.
Asimismo, Corner of Love distribuye zapatos, mochilas, ropa y paquetes especiales en ocasiones como Navidad, Semana Santa, Día de las Madres, y fechas de conmemoración importante como el 19 abril.
Más de 25 mil solicitudes de refugio de nicaragüenses
Costa Rica es uno de los principales países donde los migrantes nicaragüenses solicitan refugio ante la crisis sociopolítica y económica que vive Nicaragua desde el 2018. Cifras de la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica (DGME) revelan que, en los cuatro primeros meses de este año, han recibido un total de 25,595 solicitudes de refugio de nicaragüenses, siendo marzo el mes que más casos recibieron las autoridades migratorias de ese país.
Los datos revelan que en abril ese país recibió 5,338 solicitudes, una cifra inferior a las 8,194 solicitudes hechas en marzo y las 7,320 reportadas en febrero. Aunque en abril las solicitudes de refugio disminuyeron, las cifras siguen siendo alarmantes cuando se comparan con las solicitudes hechas por ciudadanos de otros países, que sumadas todas no alcanzan ni los 200 casos.