En un breve análisis sobre el inicio de la crisis de Nicaragua hace cuatro años y con miras hacia el futuro, la diputada del Parlamento Europeo por el partido español Ciudadano, Soraya Rodríguez, dijo que nunca imaginó que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo llegaría a las cuotas terribles (de represión) a las que han llegado este último año.
Rodríguez, quien participó como invitada al foro «Voces desde el exilio, voces de esperanza y Nicaragua unida para definir su futuro», organizado por la Red Internacional de Derechos Humanos (RIDH) y Red Internacional de Derechos Humanos Europa (RIDHE), aprovechó su intervención para exigir al régimen la liberación de los más de 170 presos políticos. Asimismo expresó que el Chipote, cárcel donde el régimen mantiene a casi 40 opositores detenidos, se ha convertido en un «centro de tortura» y al mismo tiempo calificó al gobierno de Ortega y Murillo como «una de las peores dictaduras de América Latina».
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«Después de cuatro años de la represión de abril es más importante que nunca seguir hablando de la situación de Nicaragua, es importante echar una mirada atrás de lo que ha sucedido, pero creo que efectivamente es muy importante mirar hacia el futuro. Nunca imaginé que llegaría a las cuotas terribles a las que ha llegado este último año, cuando vimos cómo la represión política se incrementaba, contra cualquiera que podía hacerle sombra, es decir todos los candidatos electorales fueron arrestados», expresó Rodríguez.
Inmediatamente agregó: «Quiero aprovechar esta intervención para pedir, reclamar la inmediata liberación de los más de 170 presos políticos que están en la cárcel sufriendo las condiciones de aislamiento, tortura. Bueno, podemos decir que realmente el Chipote se ha convertido en un centro de tortura, de esta que ya es una de las peores dictaduras de América Latina».
De acuerdo con el último informe del Mecanismo de Reconocimiento de personas presas políticas, hasta marzo de 2022 tienen registrados a 181 presos políticos en Nicaragua.
Así ha respondido el PE al régimen
La eurodiputada aseveró que desde el Parlamento Europeo (PE) y la Unión Europea (UE) ha habido una respuesta clara a la represión del régimen de Ortega y Murillo en Nicaragua, «precisamente ayer el Servicio del Exterior de la Unión Europea publicaba su actualización de derechos humanos y en esta declaración se condena claramente como el sistema judicial de Nicaragua se ha convertido en un brazo de la represión».
«Desde el PE también respondimos con una resolución muy dura después de la farsa de elecciones, presentadas por el régimen de Ortega y Murillo, y desde luego no reconocemos ese proceso electoral y también establecimos de forma muy clara en el Parlamento que no reconocíamos a ninguna autoridad que haya surgido de esa farsa electoral», añadió Rodríguez.
A partir de la «farsa electoral», Rodríguez destacó que «incrementamos sanciones para aislar al régimen de Ortega y Murillo, nosotros queremos a esta dictadura aislada, pero queremos estar muy cerca del pueblo de Nicaragua».
Asimismo señaló que «las sanciones han sido, son sanciones individuales, había que sancionar al propio Ortega, había que sancionar a Murillo y su familia que han converido Nicaragua en una sociedad anónima de la corrupción y crimen organizado, por eso creo que estas sanciones son importantes, pero se puede hacer más para aislar a este régimen, por eso también pedimos que el grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) establezca la coordinación necesaria con la Oficina de Control de Activos Extranjeros con el fin de garantizar la seguridad financiera internacional frente a las operaciones ilícitas de este régimen».
Rodríguez también considera que «deben ampliar estas sanciones a todos los jueces que efectivamente se han convertido en un instrumento, en un brazo ejecutor de las medidas represivas del régimen de Ortega».
«El problema del régimen no es político sino psiquiátrico»
Por su parte, el parlamentario europeo y vicepresidente de la Delegación del Parlamento Europeo para las Relaciones con los Países de Centroamérica (DCAM), Javier Nart, expresó que el problema del matrimonio Ortega-Murillo, «no es en absoluto un problema político, es un problema psiquiátrico, en el que están complementa rodeados de su propia aparente verdad, impermeables a cualquier raciocinio y en consecuencia en la certeza y convicción de que lo que hacen es correcto y perfecto».
«Este matrimonio carece del cinismo criminal de (Nicolás) Maduro que es perfectamente consiente de lo que hace o bien de la dictadura de cubana que son también consientes de los privilegios en los que viven y quieren mantener. Aquí, este matrimonio un día se encontrará acusado ante un tribunal», señaló Nart.
El eurodiputado español se refirió a la situación de los presos político y dijo que «cuando un régimen brutal como el binomio presidencial Ortega Murillo actúa con la brutalidad de la que sonsos en este momento testigo, el hecho de que existan fuera instituciones en tal o cual persona, significa que el régimen no puede hacer cualquier cosa con ellos».
Además instó a que «no hay que perder jamas la lucha en favor de los derechos humanos».
«Hay esperanza»
Ramón Muñoz, director de la RIDH en Ginebra y presidente de la RIDHE, expresó que pese a que han pasado cuatro largos años, está convencido de que hay esperanza de salir de la crisis de Nicaragua por muchas razones.
«Un de las razones es que esta fue una crisis de derechos humanos que llegó muy rápidamente a posicionarse en el Consejo de Derechos Humanos de Ginebra, mucho más rápido de lo que se posicionó Venezuela en su momento y que fue un grito de alarma en el que contribuimos nosotros desde la RIDH en aquella época y que se logró mantener en la agenda del Consejo de Derechos Humanos y desde luego en Europa. Han sido parlamentarios y las autoridades europeas que han mantenido en su agenda de la crisis y de la tremenda violación de derechos humanos en Nicaragua y de la ausencia del Estado de derecho en Nicaragua, en donde hay una absoluta arbitrariedad porque no hay justicia independiente y los órganos estatales están absolutamente cooptados por el presidente Ortega y sus aliados», dijo el director de RIDH.
Muñoz agregó que «hay esperanza también porque hay una sociedad civil activa que logró salir del país con una enorme capacidad de resiliencia y que sigue trabajando por Nicaragua y para llegar en un momento a obtener nuevamente las condiciones democráticas necesarias para que todos puedan vivir en un país justo para todos los nicaragüenses».
Para la eurodiputada española Alícia Homs, es necesario que el régimen de Ortega no se cierre a la posibilidad de un diálogo para «poderles hacerles recapacitar de alguna forma» y encontrar así una solución pacífica a la crisis del país. Dijo también que las sanciones de la comunidad internacional lo irán presionando cada vez más.
«Es importante no perder de vista que lo que han estado haciendo no va a quedar impune, y que la solución pasa por la unidad, ya no solo de los 27 (países de la UE) sino también con otros países que también están siendo muy tajantes con lo que está ocurriendo en Nicaragua, como Canadá, EEUU.», añadió Homs, del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo.
Hablan desde el exilio
El foro Voces desde el exilio, voces de esperanza y Nicaragua unida para definir su futuro, también contó con la participación de la activista y defensora de derechos humanos, Haydée Castillo, miembro de la iniciativa Nicaragüenses en el Mundo, y del director de la Fundación del Río, Amaru Ruiz, quienes relataron sus testimonios de cómo es defender derechos humanos desde el exilio.
«El exilio es una manera de resistir activamente, el proceso de exiliarse aunque es traumático y doloroso, es un proceso para reconstruirse como defensores de derechos humanos desde donde estemos», manifestó Ruiz.
Castillo rindió homenaje a Álvaro Conrado Dávila, el niño que murió de un disparo en el cuello el 20 de abril de 2018, durante el estallido social en contra de Daniel Ortega.
«Un día como hoy, a las 11:45 de la mañana, Alvarito Conrado, de 15 años, que llevaba agua a la juventud que protestaba, decía me duele respirar, al ser alcanzado por una bala de la dictadura en su garganta», recordó.
Castillo también mencionó que «la comunidad internacional no debe esperar a que siga corriendo la sangre […] no bastan las resoluciones, hay que luchar como si esas vidas fueran suyas». A la vez agregó que «reconocemos los esfuerzos que, como parlamentarios europeos, los que están acá, han hecho y siguen haciendo por Nicaragua».
Por su parte, Cindy Regidor, periodista de Confidencial y quien estuvo como moderadora del foro, expresó que aunque ella no es una periodista exiliada, sus colegas y el medio al que trabaja están en el exilio. «Confidencial es un medio que ha sido censurado y confiscado por la dictadura y su director Carlos Fernando Chamorro se ha exiliado en dos ocasiones por la represión del régimen», dijo.
RIDH reacciona a la cancelación de 25 ONG
«Conmemoramos estos cuatro años con la triste noticia de que 25 nuevas organizaciones de la sociedad civil han sido víctimas de la cancelación de su personería jurídica de acuerdo con una resolución que se aprobó en la Asamblea Nacional de manera injusta», reaccionó Ramón Muñoz, director de RIDH.
Sin embargo, destacó que eso «no nos va a impedir seguir trabajando y seguir levantando la voz para defender a las personas y los derechos humanos en Nicaragua desde el exterior».
Wendy Flores, coordinadora del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, señaló que la intensificación de la represión del régimen se refleja en «el cierre de más de 160 oenegés en los últimos tres años, en la cancelación de partidos políticos, allanamientos y detenciones contra la disidencia política, allanamientos y cierre de medios de comunicacional. En Nicaragua no hay medios de comunicación escrito, por ejemplo», apuntó.