El sujeto Exequiel Isaías Flores Palacios, de 29 años, fue condenado a cadena perpetua por el salvaje crimen que cometió contra un niño de 9 años de edad, en la comunidad San José del Ojoche, en San Juan de Río Coco, departamento de Madriz.
El juez Emilio Enrique Chang lo condenó por el delito de asesinato agravado. La prisión perpetua revisable la cumplirá en el penal de Estelí.
Para imponer la pena, el judicial fundamentó que había dos agravantes en el hecho: alevosía y ensañamiento, esto porque «en la lectura de los hechos se acredita que existió flagelación con los
cinchonazos que propina el acusado con el machete a la víctima, de igual forma hay mutilación, ya que se le extirpó el ojo izquierdo y a la vez le cortó parte de la nariz a la víctima».
El crimen
El asesinato ocurrió el pasado 13 de febrero, cuando el menor le pidió a su abuelita 20 córdobas para ir a la pulpería, la cual está ubicada a 150 metros de su vivienda.
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El menor de iniciales E.A.H.A. iba caminando cuando se encontró a Exequiel Flores, quien llevaba un machete, y «al ver al niño víctima le manifestó con sentimiento de odio que lo ‘iba a matar’ es así que el niño víctima con miedo y encontrándose en estado de indefensión por su vulnerabilidad ante el acusado salió corriendo con dirección hacia la pulpería», relata la acusación fiscal.
El niño logró gritarle a la dueña de la pulpería que el hombre lo quería matar y le pidió ayuda. La señora Olga Meza salió corriendo para auxiliarlo y el menor se colocó detrás de ella. Al sujeto no le importó esto, ya que apartó a la señora con violencia y al quedar el niño indefenso le lanzó el primer machetazo hacia la cabeza, el cual le ocasionó fractura en el cráneo. Esta herida le causó la muerte instantánea.
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Pero a Exequiel Flores eso no le bastó y aunque la testigo corrió a pedir ayuda, y él hizo ademán de seguirla, se regresó y «con odio y crueldad» y le lanzó tres machetazos más, todos a la cabeza y rostro. Luego le dio cinchonazos en la espalda que le provocaron otra herida al menor.
El hijo de la dueña de la pulpería llegó y le tiró una pedrada al atroz criminal, quien huyó, pero fue capturado al día siguiente.
En la primera audiencia de juicio, Flores decidió admitir hechos, por lo que fue declarado culpable.