El médico Jairo Gutiérrez, especialista en neurocirugía y miembro de la Unidad Médica Nicaragüense, se vio obligado a exiliarse para proteger su vida, después de ser agredido por tres desconocidos el pasado 5 de febrero.
Gutiérrez brindó atención médica a manifestantes durante las protestas antigubernamentales de 2018, que fueron reprimidas por paramilitares y la Policía; así como a exreos políticos, entre ellos a Justo Rodríguez, de 69 años, quien fue entregado por el régimen Ortega Murillo a sus familiares en estado parapléjico, tras ocho meses encarcelado injustamente.
La agresión al médico, Gutiérrez, ocurrió el pasado 5 de febrero por la tarde, cuando salía de una farmacia, en Managua, pero fue hasta este domingo que la abogada Yonarqui Martínez lo denunció en sus redes sociales. Días antes, el galeno había dado declaraciones a medios independientes sobre el estado de salud de algunos expresos políticos.
«Me mandaron a callar», dijo el médico a LA PRENSA desde el exilio.
«Pensé que me iban a robar, pero solo me golpearon»
El día de los hechos, realizó una operación y luego se dirigió a una farmacia, compró unos medicamentos y cuando intentó subir a su vehículo tres hombres se lo impidieron.
«Yo pensé que me iban a robar, pero no me dijeron nada, ni una palabra, y de repente comenzaron a agredirme, si no ha sido por un muchacho conductor de caponera, quién sabe que me hubiera pasado. No me robaron nada, solo me golpearon», contó.
Gutiérrez relató que, desde el estallido cívico, en abril de 2018, apoyó las manifestaciones sociales atendiendo a personas que resultaban heridas mientras eran atacadas brutalmente por la Policía y simpatizantes afines al régimen orteguista, lo que lo llevó a recibir amenazas de muerte.
«Atendí a muchas víctimas del levantamiento social. Miré a madres, manifestantes, presos. En un principio recibí amenazas de muerte, al punto que cerré mis redes sociales y cambié de número, procuré hacer las cosas bajo perfil, lo más que se podía, pero fui blanco. Me vigilaban de vez en cuando», afirmó Gutiérrez.
Sostiene que no tiene enemigos ni problemas personales con nadie, para encontrar una justificación a lo sucedido. «La verdad es que la única gente que me ha mandado a decir cuatro cosas son los seguidores y fanáticos del gobierno», señaló el médico.
Gutiérrez manifestó que no denunció públicamente esa agresión, ni las amenazas que había recibido tiempo atrás por temor a su seguridad y la de su familia. Hasta ahora que lo hace desde el exilio. «Imagínate que ya intentaron algo directo sobre mi integridad, la próxima vez no iban a ser golpes», expresó.

Yonarqui Martínez: «Él es un testigo clave»
Por su parte, la abogada Yonarqui Martínez expresó su condena a través de sus redes sociales a la agresión que sufrió el especialista y señaló que atender a pacientes no es un delito.
“Lo que le hicieron al doctor Jairo Gutiérrez (Neurólogo) no tiene nombre intentaron matarlo, él atendió a don justo Rodríguez, atender a pacientes no es delito. Miembro de la Unidad Médica Nicaragüense”, escribió Martínez en su cuenta de Twitter.
La abogada comentó a LA PRENSA que Gutiérrez fue uno de los médicos que puso a disposición su clínica para atender a exreos políticos, madres de víctimas y familiares de presos políticos sin cobrar.
«Él es un testigo clave (de la represión del régimen hacia los presos políticos). Yo asumo que (la agresión) fue más que todo porque él tenía bastante pruebas. No es lo mismo que un médico te revise a que un médico ya profundice y te dé un dictamen, y te diga esto fue por esto y haga un consolidado», sostuvo Martínez.
Desde el 2018, el gremio médico nicaragüense ha vivido agresiones, represión, censura, amenazas y despidos de sus centros de trabajo.
En 2018, cientos de trabajadores de la salud fueron despedidos por atender a heridos durante las protestas contra el régimen orteguista y por no estar de acuerdo con la orden del Ministerio de Salud (Minsa) de dejar morir a las víctimas «opositoras».
En junio de 2020, el régimen Ortega Murillo volvió a despedir masivamente, por razones políticas, a médicos especialistas de diferentes hospitales en el país.