Edgard Parrales, exsacerdote, resalta la figura profética de monseñor Silvio Báez

Edgard Parrales. LA PRENSA/Archivo

Edgard Parrales debe ser valorado por su doctor de base, afirma un médico internista

"Puede ser que estén en su casa, pero si no les permiten que un médico llegue, entonces estamos en las mismas, porque lo que va a pasar es que van a ir a fallecer a su casa”, señaló un máster en salud pública

Al exembajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y preso político, de 79 años, Edgard Parrales, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo le cambió el jueves la medida cautelar de prisión preventiva en el nuevo Chipote a detención domiciliaria con custodia policial.

Sin embargo, por su avanzada edad y múltiples enfermedades, su estado de salud es delicado, por lo que un médico internista y un máster en salud pública advierten que debe ser valorado por su médico de base.

Además, señalan que debe de quedar registro del estado en que fue recibido en su casa, después de pasar más de noventa días en una celda de el nuevo Chipote.

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Debe ser valorado por su médico de base

Un médico internista, que tuvo acceso a la epicrisis del exembajador, explicó que Parrales «es una persona con bastantes morbilidades» y señaló que con solo el hecho de ser mayor ya tiene problemas. «Las personas mayores tienen problemas cardíacos, renales, cerebrales, la presión, el azúcar. Entonces necesita un monitoreo frecuente por sus problemas de salud», dijo el galeno, quien habló con este Diario bajo condición de anonimato.

Según declaraciones que brindaron sus familiares a LA PRENSA, Parrales requiere de medicamentos específicos y seguir una dieta especial, recomendada por los médicos, para prevenir una situación de gravedad, ya que padece de colon irritable, diverticulósis, tiene una hernia y otros padecimientos por su avanzada edad.

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Personas ligadas al caso, también confirmaron que Parrales tiene una afectación en el pie derecho que no le permite estar mucho tiempo de pie. «Ha tenido dos operaciones y necesita un tercera. Pero eso ni se pone en los escritos, porque es más importante ver su hernia y que cumpla con la dieta que debe tener», expresó la fuente.

Además, el exembajador tiene problemas auditivos. «Tiene que usar un aparato, que por ciento no lo anda y cuesta 700 dólares. Ese aparato le ayuda a escuchar y también a que no le de mareos», agregó la fuente ligada al caso de Parrales.

En cuanto a su padecimiento de colón irritable, el internista explicó que «con solo que uno sea mayor de 50 años, necesita hacerse una colonoscopia, exámenes y cuidados especiales». Por lo tanto, «hay que consultar con su mismo médico de base para que le dé seguimiento, para que le siga dando atención domiciliar y le haga sus exámenes pendientes», agregó.

Remarcó que «el estrés de estar preso descompensa y provoca muchas enfermedades. Estás propenso a un derrame, un infarto». A su criterio, el cambio de medida carcelaria al menos «es una ventaja en cuanto a poder mejorar su alimentación».

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Debe de quedar un registro de cómo fue recibido

Por su parte, un máster en salud pública consultado por LA PRENSA y que también prefirió mantenerse en el anonimato, dijo que lo primero que debió hacerse a la llegada de Parrales a su hogar fue la valoración por un médico, sobre todo por un gastroenterólogo, quien es el que va a decir la conducta a seguir, por las condiciones en las que actualmente se encuentra, que no son las mismas al momento de que fue detenido.

Al respecto, la fuente sostuvo que Parrales «pasaba muchas horas sin comer (en la DAJ), por lo que se descompensaba seguidamente. Se le baja la azúcar porque no tiene intestino grueso y ahora tiene colón irritado», explicó.

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«Él (Parrales) se comía todas las mañanas un banano para el potasio, frutas y ahí no permitían que les llevaran frutas. Cómo va a estar una persona adulta sin frutas, eso le provocó estitiquez», añadió la fuente.

A la vez destacó que por su padecimiento de colón, en su casa a Parrales se les servía siete veces al día «alimentación balanceada, se le quitaba la cascara y la semilla al tomate, se usa aceite de oliva, él era muy, muy disciplinado con su alimento, y ahí lo que le daban no es comida adecuada para su salud».

La fuente reiteró que Parrales fue operado hace 11 años del colón y desde entonces no presentó ninguna dificultad, pese a su edad por su constante disciplina.

«Hay que registrar cómo llegó, si está en estado de deshidratacion, recuerde que todos los que están privados de libertad tienen algunas carencias naturales como es la luz solar, que es la que provee la vitamina D, que es para el sistema inmunológico, carecen de hidratación adecuada y de rebote eleva la presión arterial y la azúcar», señaló el máster en salud pública.

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Asimismo, expresó que «en el cambio de medida carcelaria, el Sistema Penitenciario, Auxilio Judicial, la Fiscalía, la instancia que sea debería de incluir que los familiares pueden llevar a un médico particular, a un médico privado para que le dé seguimiento».

«Porque desde luego están siendo cambiados de medida, es porque el sistema de salud del Chipote no tuvo la capacidad para estabilizar o normalizar los parámetros básicos que garanticen la vida de estos privados. Entonces, en el documento para no hacer mayor trámite debe de decirte con acceso a atención médico externa, es decir privada», agregó el experto en salud pública.

«El cambio de medida no garantiza la vida de los reos»

El régimen Ortega Murillo, a través del Ministerio Público y el Poder Judicial, también ha enviado a casa por cárcel a los presos políticos Mauricio Díaz, Arturo Cruz Sequeira, Francisco Aguirre Sacasa y José Pallais Arana, estos tres últimos fueron cambiados de régimen carcelario el viernes, 18 de febrero.

En las notas de prensa, el Ministerio Público ha afirmado que la medida tomada para estos cinco presos políticos de la tercera edad, es por sus estados de salud.

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«Puede ser que estén en su casa, pero si no les permiten que un médico llegue, entonces estamos en las mismas, porque lo que va a pasar es que van a ir a fallecer a su casa. La recomendación es que hay que quitarle la traba, el obstáculo, de que no permitan que un médico los valore y eso les va a ayudar a conservar su vida», recomendó el máster en salud pública.

La detención domiciliaria se establece en el Capítulo V del Código Procesal Penal. A partir del artículo 167 en los tipos de medidas cautelares. «La detención domiciliaria o su custodia por otra persona, sin vigilancia alguna o con la que el tribunal ordene».

Cabe mencionar, que el artículo 176 del Código Procesal Penal, establece en su numeral tres que, las “personas valetudinarias o afectadas por una enfermedad en fase terminal debidamente comprobada”, se les deberá cambiar el régimen de prisión preventiva a domiciliar.

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Las personas valetudinarias, según explicó el experto son quienes sufren los achaques de la edad. Es decir, enfermizos, delicados, de salud quebrada.

Política DAJ Edgard Parrales presos políticos archivo

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