Acostado en la cama de su habitación en Arizona, a la espera del día de su combate contra Jesse Rodríguez Franco por el título mundial de las 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Carlos Cuadras se abriga con una sábana. Por fuera tiene frío, pero por dentro tiene ese furor llameante que lo impulsa a conquistar el reinado que alguna vez tuvo. El excampeón mexicano no se oculta. Cuenta cómo le afectó perder el invicto y el título mundial en 2016 contra Román González, admite que la depresión fue su más cercana compañera, y las drogas y alcohol fungieron de amigos. Tras tocar fondo y tener años de altibajos regresa a los 33 años para reencontrarse con la gloria o la decepción. Mientras su mente está en la pelea del sábado en Arizona, desvela detalles importantes sobre Chocolatito.
“Soy más maduro, pero sigo siendo el mismo sonriente. Dios me ayudó a salir de ese mundo”, relata el pugilista azteca que se iba a medir a Rungvisai, pero una enfermedad en el tailandés le hizo no viajar a Estados Unidos. “La estrategia cambia ahora que el rival es diferente porque es más joven y rápido con mucho ímpetu. Ante Rungvisai mi estrategia era distinta porque era más lento y fuerte. No obstante, estoy preparado para pelear con quien sea”, agrega. Cuadras ha cambiado un poco su boxeo con respecto al pasado. “Trato de no arriesgarme, no bajar la guardia, de trabajarlo más fuerte cuando se requiere y la misma experiencia de los años me ha enseñado a no cometer los mismos errores. Verán a un Cuadras rápido y fuerte, sobre todo guapo”.
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Los dados del futuro de Cuadras pasan por una victoria sobre Rodríguez, sin embargo, el siguiente paso parece estar rayado: el ganador entre Chocolatito y Rey Martínez o el Gallo Estrada. “Honda (manejador) tiene la decisión final”. Cuando le pregunto por el nicaragüense, aún no termino de formular la pregunta y responde: “Todavía tengo ese clavito atorado y lo podemos sacar, esperemos que gane y se pueda dar esa pelea, estamos listos para pelear con el que sea”.
Una muestra que ahora piensa más y toma menos riesgos es que no quiso dar su pronóstico del combate. “Me reservo el pronóstico, será una gran pelea, muy cerrada, peleé con Chocolatito y he hecho guanteo con Rey, pega muy duro, va hacia adelante y es impetuoso, será un choque de trenes y mejor espero al ganador”. Sobre la pegada de ambos pugilistas Cuadras se mojó. “La tienen balanceada porque Rey viene de mosca y Chocolatito está asentado; Chocolatito machaca y Martínez tiene la mano más pesada y lo poco que he boxeado he sentido más pegada, digo que Martínez le pesa más, pero en combinaciones y estar ahí machacando Chocolatito, por eso me reservo el pronóstico”.
Y finalmente se refirió a los errores que cometió en el combate contra el nicaragüense. “Lo respeté mucho al principio, se hablaba que pegaba muy duro, era de los mejores y venía subiendo, creo que en otra pelea no lo respetaría y le daría con todo”.