El líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, felicitó a Daniel Ortega y Rosario Murillo tras obtener, según el Consejo Supremo Electoral, el 75.87 por ciento de los votos de las cuestionadas votaciones del 7 de noviembre. De esa manera se sumó a la corta lista de naciones, en su mayoría antidemocráticas, que elogian los resultados de esa jornada electoral, calificada de ser una “farsa electoral” por analistas del país y una cuarentena de países democráticos.
La misiva del dictador norcoreano, con fecha del 10 de noviembre, dedica “calurosas felicitaciones” de Kim Jong-Un a Ortega y da a conocer que aquella nación está interesada en estrechar los lazos diplomáticos con Nicaragua.
“Aprovecho la oportunidad para manifestar mi convicción de que se intensificarán y desarrollarán aún más las relaciones de amistad y colaboración entre nuestros dos países y le hago mis votos sinceros por mayores éxitos en el desempeño de sus altas responsabilidades para el desarrollo independiente del país”, se lee en el documento.
Regímenes autoritarios
Varios países han celebrado “el triunfo” de Ortega y de su esposa, Rosario Murillo, pero la mayoría son catalogados como regímenes autoritarios o dictaduras, y señalados de cometer graves violaciones a los derechos humanos. Entre estos destacan Venezuela, Cuba, Rusia, Corea del Norte e Irán.
Con sus recientes decisiones y acciones, Ortega encamina a Nicaragua hacia un peligroso aislamiento internacional. Los aliados que le quedan, algunos países lejanos, avalan su reciente elección.
Un economista, que prefirió el anonimato por temor a represalias, dijo recientemente a LA PRENSA que estas naciones generarían una ayuda insuficiente hacia Nicaragua, “porque los que sí tienen una cooperación significativa (con Nicaragua) son países de la Unión Europea, Estados Unidos, en materia de relaciones comerciales y remesas, y Costa Rica, España, etcétera”.
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Irán
Este jueves, Ebrahim Raisi, presidente de Irán, elegido recientemente en unos comicios similares a los de Nicaragua, extendió sus felicitaciones al régimen orteguista por alcanzar “la reelección”, “la cual, a pesar de constantes conspiraciones y agresiones, se ha logrado con el contundente apoyo del pueblo revolucionario y resistente de Nicaragua”.

“Estoy seguro que, tal como la coincidencia del triunfo de las revoluciones en ambos países nos ha unido durante los últimos 43 años, la simultaneidad de la elección de su nuevo gobierno y el gobierno elegido por el pueblo iraní en el presente año abrirá un nuevo capítulo de mayor profundización de las relaciones amistosas de ambas naciones en todos los campos, sobre todo en lo comercial y económico, así como de la continuidad de cooperación y apoyo recíproco en diferentes foros y organismos internacionales”, expresa el comunicado.
Venezuela
Nicolás Maduro, el dictador venezolano, se refirió a Ortega y al pueblo nicaragüense un día después de la votación del 7 de noviembre.

“Tuve una buena conversación hace unos minutos con el presidente, comandante presidente reelecto de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra. Tremenda victoria, impresionante victoria del comandante presidente Daniel Ortega Saavedra, de la vicepresidenta Rosario Murillo. Hablamos como 15 minutos, le transmití personalmente la admiración del pueblo de Venezuela por Nicaragua, por el pueblo sandinista, por él como comandante presidente. Le transmití la impresión sobre su victoria gigantesca”, mencionó Maduro, según una nota emitida por los medios de comunicación oficialistas del régimen de Ortega.
Rusia
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, según la embajada rusa en Managua, felicitó a Ortega por su “victoria abrumadora” en los comicios presidenciales y afirmó que intensificará la cooperación bilateral “estratégica” con Nicaragua.

“Los resultados de la votación han confirmado plenamente su importante peso político, así como su amplio apoyo a las políticas del Frente Sandinista que usted encabeza, dirigidas al desarrollo social y económico del país, a la defensa de su soberanía y posturas internacionales”, destacó Putin.
República Árabe Saharaui Democrática
Este martes, Brahim Ghali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, no reconocida por varios países, también dio a conocer sus “calurosas” felicitaciones al régimen Ortega Murillo “por su reelección con resultados definitivos en las elecciones presidenciales”.

“Tengo la certeza, gracias a la sabiduría que usted acumula en su larga experiencia, de que Nicaragua, bajo su dirección y contando con los nobles valores que representa la Revolución Sandinista, saldrá adelante avanzándose en la justicia social y el progreso económico que tanto necesita y merece”, dice el documento compartido por medios oficialistas.
Asimismo, el polémico militar Ghali expresó que transmite su “plena disponibilidad de seguir desarrollando y profundizando nuestras relaciones bilaterales en beneficio de nuestros pueblos y naciones, así corno reforzar la senda de amistad y hermandad que siempre ha existido entre nuestros gobiernos y pueblos”.
Cuba
Raúl Castro y Miguel Díaz Canel, expresidente y presidente de Cuba (respectivamente), enviaron este lunes una carta conjunta al Gobierno de Nicaragua por el “triunfo electoral”.

“La ocasión es propicia para ratificar el apoyo solidario y revolucionario al pueblo y gobierno nicaragüenses que valientemente mantienen su proyecto social a pesar de los embates imperialistas”, indicaron.
A la vez, reiteraron “la inquebrantable voluntad de Cuba de continuar desarrollando la hermandad entre nuestros heroicos pueblos”.
Abjasia
El presidente de Abjasia, Aslan Bzhania, no se quedó atrás y también felicitó a Ortega, por su polémica reelección. Abjasia es reconocida como un Estado independiente solamente por Rusia, Nicaragua, Venezuela, Nauru y Siria.

“Les expreso mi más alto respeto y, en mi propio nombre y en el nombre del pueblo de la República de Abjasia, los felicito cordialmente por su victoria en las elecciones presidenciales en la República de Nicaragua. Su reelección en el más alto cargo, atestigua claramente su alta autoridad política y el apoyo de los ciudadanos de República de Nicaragua a la trayectoria que están siguiendo”, señaló.
Por qué fue una “farsa electoral”
Las votaciones del pasado 7 de noviembre han sido una de las más cuestionadas en la historia de Nicaragua. Primero porque el régimen autoritario de Ortega y Murillo mandó a encarcelar a los aspirantes a la Presidencia con potencial de obtener una mayor cantidad de votos, y cancelar la personería jurídica de tres partidos políticos, antes de las elecciones; y segundo porque fue visible un alto nivel de abstencionismo el propio día de los comicios.
El observatorio independiente Urnas Abiertas calculó que estas votaciones solo tuvieron una participación del 18.5 por ciento y por lo tanto la abstención ascendió hasta el 81.5 por ciento.
De terminar este nuevo periodo, Daniel Ortega acumularía 20 años consecutivos en el poder, además del periodo en el que ejerció su primer mandato (1985 y 1990).
El economista y sociólogo Óscar René Vargas dijo que el hecho de que Ortega y Murillo continúen gobernando significa “más pobreza, miseria, represión, desigualdad y más caos” para Nicaragua.
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“La gran mayoría de la juventud no votó porque ven que el progreso económico y social va por otro lado, alejado del discurso oficial del régimen. La gran mayoría de los ciudadanos decidieron quedarse en casa y no participar en la ´farsa electoral´. Es decir, la ciudadanía a través de una acción de desobediencia civil le propinó una derrota política y poniendo en jaque los cimientos de la dictadura”, agregó.
Siguiendo esta línea, sostuvo que “por su absoluta falta de legitimidad y legalidad, la reelección de Ortega amenaza con reavivar el descontento social hacia su gobierno y relanzar al movimiento de protesta que desde el 2018 aglutina a los más diversos sectores opositores, una verdadera irrupción ciudadana que la autocracia orteguista solo consiguió sofocar al costo de más de 400 muertos, la creación de grupos de choque paramilitares y la instauración de un verdadero Estado policial”.