La periodista María Acuña Herrera a sus 41 años ha estado a punto de morir en varias ocasiones; dos de ellas de conocimiento público, como en el 2009 cuando, en medio de una lluvia de balas, dio cobertura al tiroteo en el asalto a la financiera Fama o cuando en abril de este año salió ilesa de un accidente de tránsito en el cual su vehículo quedó prensado entre dos furgones. Sin embargo, fue en las últimas semanas que sintió más miedo que nunca, dice haber pensado que estaba dentro de «la fosa de la muerte» tras contagiarse de covid-19.
«Por mi trabajo y experiencia de periodista he visto morir personas a mi alrededor, pero saber que yo misma estaba en el mismo valle de muerte es otra cosa, pensar que podía ser la próxima, que quizás no volvías a ver a tus seres amados, te aterra. Pero solo Dios que escuchó las oraciones que llegaron al estrado de sus pies», describe.
A través de sus redes sociales, Acuña Herrera relató lo difícil que fue sobrellevar la enfermedad durante 7 días desde una sala del Hospital Sermesa. «Inicio esta publicación con el Salmo: 18 para dar nuevas gracias al Señor, después de sacarme de la fosa de la muerte frente a la covid-19», agrega la comunicadora.
«Pasé 7 días de mi vida tendida en un hospital, asistida por el personal médico, enfermeras y personal de apoyo que hicieron su obra conmigo en Sermesa. Pasé inmóvil, mover un brazo o tantito girar el cuerpo era atentar contra mi vida», relata la comunicadora.
15 litros de oxígeno por minuto
Aunque la periodista no precisó la fecha que se contagió, en su relato detalla que durante los primeros 7 días de enfermedad se trató en su casa, asistida con médico y medicinas, sin embargo, a medida que los días iban avanzando su salud comenzó a empeorarse hasta el punto de requerir hospitalización.
«Aunque me traté en casa (esto) no fue suficiente. Tampoco fue suficiente cubrir los dos tanques de oxígeno que me ponían cada día. Cuando mis fuerzas físicas y mentales no podían, la asistencia del Espíritu Santo y las oraciones de decenas de personas me sostuvieron, porque no lograba terminar mis peticiones en medio de mi gravedad», describe la experimentada periodista.

Durante la etapa crítica de la enfermedad, la periodista comenta que sus pulmones llegaron a necesitar hasta 15 litros de oxígeno por minuto y su saturación oscilaba entre los 83 y 90 por ciento, «pero Dios me rescató, tomó mis pulmones y los sacudió». El nivel normal o saludable de saturación de una persona es arriba del 95 por ciento.
«Hoy declaro mi fe y salgo victoriosa sabiendo cuántos seres queridos oraron por mí y le dieron fortaleza a mi amada madre y mis hermanas», concluyó Acuña.
El drama que vivió la comunicadora es el mismo que actualmente enfrentan cientos de nicaragüenses debido al rebrote de covid-19 que atraviesa el país, no solo reflejado en las cifras oficiales del Ministerio de Salud (Minsa) —que contabilizó 615 casos en la última semana—, sino en las innumerables publicaciones en redes sociales de ciudadanos que exponen los estragos que está dejando el virus.
Ilesa en accidente de tránsito
El pasado 17 de abril de este año, la periodista salió viva de milagro en un accidente de tránsito cuando su vehículo quedó entre medio de dos furgones en la zona de la cuesta del Plomo, en Managua. Acuña Herrera en ese momento no se podía creer que salió completamente ilesa del accidente.
«Dios es maravilloso, por eso estoy aquí. Ese furgón me pegó de frente. El Señor es grandísimo, yo estaba muerta», comentó la periodista a través de una transmisión en vivo que hizo a través de su Facebook.
«Muchas veces me he enfrentado a la muerte por mi trabajo anterior, pero como esto no hay ninguno, es increíble, no me pasó absolutamente nada», agregó la comunicadora completamente asombrada.
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Su trayectoria
María Acuña Herrera tiene una amplia trayectoria en el periodismo, destacándose como reportera de medios escritos y televisivos de alcance nacional. También ha sido docente de destacadas universidades del país. Actualmente funge como directora de comunicación en la Universidad Nacional Agraria.
En el 2005 Acuña Herrera laboró para el Diario LA PRENSA por un periodo de 7 meses. Posteriormente, en el mismo año pasó a formar parte del equipo del Grupo Ratensa, en el noticiero Acción 10, donde se destacó en la cobertura de sucesos importantes como el asalto a la financiera Fama. Acuña logró grabar y transmitir casi en directo todo lo que acontecía.