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Aun cuando desde su aterrizaje en los Yanquis en 2016 ofrecía destellos de la altura a la cual podría elevarse, fue en este 2021 cuando Jonathan Loáisiga dio el salto a un nivel superior. Sereno, preciso y potente, el chavalo de Las Sierritas de Managua se distinguió por su progreso constante a través de toda la temporada.
Muchos fanáticos que habían esperado durante años por un nicaragüense en los Yanquis, parecían encantados con el angosto pero fibroso lanzador, que se presentó con autoridad y solvencia desde el bullpen de los neoyorquinos, hasta el extremo de convertirse en uno de sus principales relevistas para momentos de alta tensión.
Pero no solo los fanáticos nicas parecían seducidos por Loáisiga. En una temporada en la que Aroldis Champan ha lucido inestable y Zack Britton ha pasado lesionado, el nica se volvió la mejor alternativa para resolver dificultades del mánager Aaron Boone, quien ha reconocido el impacto del pinolero en la tropa de Bronx.
Sin embargo, al igual que los fanáticos de los Yanquis y los aficionados en general, Boone ha lamentado la pérdida de Loáisiga, quien ha sido colocado en la lista de lesionados por una distensión en el manguito rotador, de acuerdo a lo informado por Greg Joyce de The New York Post, tras comunicación oficial del conjunto.
«Vino un poco adolorido (el sábado) y se le envió a una resonancia magnética, la que relevó que hay una distensión en su hombro. Es un golpe duro con el que debemos lidiar y tenemos la esperanza de tenerlo de vuelta antes de la conclusión de la temporada», indicó el mánager Boone a los periodistas vía Zoom.
Hoy se podrían conocer más detalles sobre la envergadura de la lesión y el tiempo que le podría tomar el regreso. La última vez que Loáisiga tuvo una distensión en el hombro fue en 2019 y le tomó tres meses la recuperación. Así que habrá que esperar más información para tener una idea clara de todo el panorama.
Las lesiones han acosado a Loáisiga a través de toda su carrera. Ha estado lesionado cada temporada desde que se unió a los Yanquis en 2016, año en el que incluso se le practicó una cirugía reconstructiva Tommy John. Sin embargo, al igual que en los momentos anteriores, Jonathan ha sido optimista.
«Estoy en las manos de Dios, él sabe por qué ha pasado esto, trabajaremos para regresar cuando sea el momento correcto guiado por el excelente equipo médico y trainers de New York Yankees», dijo el «Pistolero de Las Sierritas» en sus redes sociales, mientras era colocado en las lista de lesionados por diez días.
Loáisiga se ve frenado en el momento cumbre de su carrera. Había coleccionado récord de 9-4 y 2.25 en 54 actuaciones en las que sumaba 68 innings, un total que no acumulaba desde los 68.2 episodios que tuvo en 2013, cuando pertenecía a los Gigantes de San Francisco y lanzó en la Liga de Verano en República Dominicana.
Jonathan también tenía cinco juegos salvados y había mantenido la ventaja (holds) en 18 ocasiones, con 66 ponches y 15 bases en los 68 innings, 55 hits permitidos, tres jonrones, 17 carreras limpias, 1.03 de Whip y .219 de average en contra, con 2.8 de WAR para Baseball Reference y 2.2 de fWAR para FanGraphs.
De modo que no queda otra opción que esperar. Y por ahora, el deporte nicaragüense se queda sin su mejor noticia: Loáisiga, un lanzador brillante, bien construido, que trabajó siempre con mucho vigor y exhibió el carácter necesario para consolidarse como un lanzador de élite en el mejor beisbol del mundo.
Y si el optimismo ayuda a mirar el futuro con esperanza a pesar de lo que se esté pasando, tengamos la seguridad de que Loáisiga volverá y regresará para hacer aún mejor lo que ya nos ha mostrado.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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