gremio médico nicaragüense

El gremio médico ha sufrido olas de despidos, por no plegarse a los intereses del régimen Ortega Murillo. Ahora están en juego las personerías jurídicas de las asociaciones médicas independientes. LA PRENSA/ Archivo

Médicos de Iberoamérica y del Caribe respaldan al gremio nicaragüense ante represión del régimen

La organización también exhortó a los países miembros a apoyar a los galenos nicaragüenses exiliados para que puedan ejercer la profesión en donde se encuentren refugiados

La Confederación Médica Iberoamericana y del Caribe (Confemel) se solidarizó con el gremio médico nicaragüense por la persecución, amenazas y represión que sufre por parte del régimen de Daniel Ortega e hizo un llamado a los países integrantes de la organización a «intermediar» para que los galenos que se han exiliado pueden ejercer la profesión en el lugar donde estén.

La Confemel brindó su «máximo apoyo» al gremio nicaragüense y exhortó a los países miembros a externar su apoyo a los colegas, solicitando a sus gobiernos «la condena del régimen nicaragüense por la violación sistemática de los derechos humanos, exigiendo el respeto a los profesionales de la salud, así como su protección frente a la pandemia».

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Asimismo, la directiva de la organización pidió a sus miembros «intermediar» con las autoridades gubernamentales para facilitar a los médicos nicaragüenses migrantes «los permisos de trabajo que les permitan seguir desarrollando sus funciones en los países de acogida, mientras se resuelve la crisis sociopolítica en su país».

Una represión de cuatro años

En una declaración de la Confemel —firmada el 23 de agosto por su presidente, el doctor Lincoln Lopes Ferreira y el secretario general, doctor Rubén Horacio Tucci— se expone que el contexto de presión que viven los trabajadores de la salud viene desde la represión de las protestas antigubernamentales de abril del 2018, cuando fueron despedidos por atender heridos, y que debido a las represalias, los médicos se vieron obligados a huir del país.

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Dicha situación se repite —y se ha incrementado— por el abordaje de la pandemia de Covid-19. Médicos que han demandado medidas de protección, tales como mascarillas, guantes o vacunas, fueron despedidos bajo el señalamiento que alteraban la tranquilidad pública; además que galenos del sector privado, que atendían y orientaban a la población, fueron amenazados con retirarles la licencia para el ejercicio de la medicina o la aplicación de medidas penales por el simple hecho de alertar sobre la emergencia sanitaria.

En julio, el Ministerio de Salud (Minsa) citó a varios médicos privados independientes —entre ellos José Antonio Vásquez, José Luis Borgen y Carlos Quant—, quienes dan su análisis del contexto sanitario del país, para ser cuestionados por las valoraciones técnicas que brindan sobre la pandemia a los medios de comunicación y les «recordaron» la existencia de la Ley de Ciberdelitos, como una manera de amenazarlos por su labor.

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