Carlos Francisco Lacayo Martínez, secuestrado en México /

Familia de leonés secuestrado aún no reúne el dinero para pagar rescate

Familia de León todavía no completa los 6 mil dólares que exigen los secuestradores y ahora también les piden dinero para la comida del secuestrado

Tras casi dos semanas de esfuerzos, la familia del migrante Carlos Francisco Lacayo Martínez, originario del barrio El Coyolar, de León, todavía no reúne los seis mil dólares que les exigen unos desconocidos que lo mantienen secuestrado en territorio mexicano. En medio de la angustia de no poder reunir el dinero, ahora los delincuentes le exigen a la familia dinero para pagar la comida del joven, que salió hace siete semanas de Nicaragua en busca del sueño americano.

«Esta semana les mandamos cien dólares para la comida. Pero por mandar esos cien dólares nos cobraron 90 dólares y nosotros no tenemos dinero… Ya no sabemos qué hacer para reunir esos seis mil dólares que nos exigen para liberarlo», dice Shary de los Ángeles Martínez López, madre de Carlos Francisco.

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Y añade que como forma de presión, los raptores ahora los llaman casi todos los días y le permiten hablar brevemente con su hijo. «Él nos dice con desesperación que ya quiere salir», relata la progenitora del secuestrado.

Carlos Francisco Lacayo Martínez tiene 25 años y el 18 de junio salió de Nicaragua con la meta de llegar a Estados Unidos. Él formaba parte de un grupo de unas quince personas y lo acompañaba su novia Massiel Blanco, de 27 años, y un hijo de ella de nueve años.

Funcionarios de migración los retuvieron al entrar a México

Shary dijo a LA PRENSA que después de varios días de no saber de la novia de su hijo, finalmente se comunicaron con ella. Massiel les dijo que se encuentra en México en un albergue para migrantes y que no entiende cómo su novio cayó en manos de las personas que están pidiendo rescate, pues al entrar a territorio mexicano, funcionarios de migración los detuvieron y separaron.

Se ha vuelto frecuente que las personas emprenden la travesía hacia Estados Unidos, sean abandonados por los traficantes, conocidos como coyotes. Aunque cobran fuertes sumas por llevar a los migrantes hasta la frontera con Estados Unidos, los abandonan a expensas de bandas que los retienen para exigir dinero a sus familias. En las últimas semanas varios nicaragüenses, entre ellos una familia completa, han sido víctimas de esta modalidad de extorsión.

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La familia de Carlos Francisco no tiene recursos para reunir la cantidad que les exigen; han realizado diversas actividades, entre ellas rifas y colectas. Pero también apelan a la generosidad de los nicaragüenses o extranjeros que con su aporte económico quieran ayudarles a completar la suma exigida. Si quiere colaborar, puede hacer su donativo en la cuenta en dólares: 117263229 del banco Lafise Bancentro, a nombre de Luis Manuel Rojas Martínez, hermano del secuestrado.

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