Carlos Francisco Lacayo Martínez, secuestrado en México. LA PRENSA/Cortesía.

Familia de joven secuestrado en México pide ayuda para reunir 6,000 dólares para su rescate

"Nosotros supimos que se había ido (emigrado) días después, cuando el coyote se comunicó con nosotros para decirnos que estaba bien", contó su mamá

La familia de Carlos Francisco Lacayo Martínez, de 25 años, originario del barrio El Coyolar, en León, se encuentra angustiada por el supuesto secuestro de ese joven, por coyotes, en México, por el cual ahora los secuestradores estarían exigiendo 6,000 dólares.

Según la versión de la familia, solo saben que fue secuestrado por coyotes que lo conducían a Estados Unidos, antes de llegar a ese país. Pero aseguran que les están exigiendo esa cantidad de dinero, la cual no tienen, porque son de escasos recursos económicos.

Le puede interesar: Los nicas que se van «mojados» hacia Estados Unidos y los peligros que pueden encontrar

Misterio en su desaparición

Shary de los Ángeles Martínez López, mamá de Carlos Francisco, dijo a LA PRENSA que el menor de sus cuatro hijos salió de Chinandega el 18 de junio pasado, junto con su novia, Massiel Blanco, de 27 años, y el hijo de ésta, de nueve, pero no sabía que había emigrado.

«Él es muy reservado con sus cosas personales. No cuenta nada. Nosotros supimos que se había ido (emigrado) días después, cuando el coyote se comunicó con nosotros para decirnos que estaba bien», narró Martínez. Sin embargo, explicó después que la comunicación ha sido a través de un tío de la novia del joven, del cual no quiso brindar detalles.

Conforme pasaban los días, contó, las llamadas del coyote eran regulares, cada semana. Se supone que otros 15 muchachos viajaban en el grupo con Carlos Francisco y Massiel, pero en un momento del viaje los separaron. Se sabe que Massiel está detenida en migración, en la frontera de México con EE.UU., pero ella no sabe del paradero de su novio.

Lea además: Wilto, el niño migrante, y Meylin, su mamá, empiezan una nueva vida en Miami

Los coyotes se contactaron el lunes, 26 de julio, con el tío de la muchacha, al que identifican como «el de los reales». A través de él, los familiares de Carlos Francisco Lacayo Martínez, supieron que el joven se encontraba bien, pero secuestrado y que debían pagar 6,000 dólares por su rescate.

«Imagínese, nosotros no tenemos nada, de dónde vamos a sacar. Todos los vecinos y la empresa donde él trabajaba, en Chinandega, se unieron para ayudarnos a juntar (el dinero)», afirmó angustiada Martínez.

Piden ayuda

Según la familia, no recurrieron a la Policía para no poner en riesgo la seguridad de Carlos Francisco y por eso han optado por pedir ayuda a la comunidad para reunir el dinero que les solicitan los secuestradores. «Queremos reunir esos 6,000 dólares para intentar que lo suelten. Ya hemos reunido un 25 por ciento y estoy rogándole a Dios que no pidan más», expresó.

Nacionales Coyotes migrantes nicaragüense secuestro archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí