Ortega quiere sacar a Nicaragua de la OEA

En su discurso durante la XIX Cumbre del Alba —la agrupación de 8 países de América Latina y el Caribe que tienen gobiernos de extrema izquierda—, Daniel Ortega dio a conocer su intención de sacar a Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA). La XIX Cumbre del Alba se realizó en Caracas el jueves 24 de junio, de manera presencial, pero el dictador de Nicaragua participó por medio de videoconferencia.

Es evidente que Ortega está muy molesto con la OEA, porque esta ha venido reclamando con firmeza el cese de la violación a los derechos humanos en Nicaragua y el cumplimiento, por parte del Gobierno, de su obligación de celebrar elecciones libres y justas de acuerdo con lo establecido en la Carta Democrática Interamericana y en la misma Constitución Política nicaragüense.

Visiblemente, la molestia de Ortega con la OEA llegó al máximo cuando su secretario general, Luis Almagro, declaró recientemente que se “debería considerar la activación de los mecanismos necesarios para la aplicación a Nicaragua del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana”. Lo cual significaría suspender a Nicaragua de su participación en la OEA.

Pero más se enojó Ortega con la OEA, cuando el pasado 15 de junio el Consejo Permanente aprobó con 26 votos a favor —incluyendo los de dos países antillanos que son miembros del Alba, Grenada y San Cristóba y Nieves —, una Resolución que condenó la represión que ha llevado a la cárcel a varios precandidatos presidenciales y otros líderes democráticos. Además demandó la liberación de todos los presos políticos, e instó a implementar “medidas legislativas y de otro tipo… a fin de promover unas elecciones transparentes, libres y justas en noviembre, incluido el buen recibimiento de observadores electorales de la OEA y otros países”.    Al parecer eso ha sido demasiado para Ortega, que en su discurso en la reunión del Alba el jueves 24 de junio dijo que la OEA es una cloaca, ofendiendo así a los gobernantes de todos los Estados que son miembros del organismo rector del sistema interamericano, incluyendo a los de las Antillas Menores que son parte de la OEA y también del grupo Alba.

“Somos miembros todavía (de la OEA) y de una vez por todas deberíamos dejar de ser miembros de esa cloaca”, sentenció Ortega, como queriendo anticiparse a una inminente sanción de la organización hemisférica, de suspender a Nicaragua o declarar fraudulentas, falsas e ilegítimas las elecciones del 7 de noviembre.

Pero salirse de la OEA no es asunto de un día para otro. Primero se tiene que hacer la notificación oficial correspondiente y después esperar que pasen dos años, para que el país pueda quedar excluido del organismo. Maduro lo hizo con Venezuela, pero no se salvó de que la OEA declarara ilegítimas las elecciones fraudulentas del 20 de mayo de 2018 y su gobierno no fuera reconocido por la comunidad democrática internacional.

 

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