El enviado especial de Estados Unidos para el Triángulo Norte de Centroamérica, Ricardo Zúñiga, afirmó que el gobierno del presidente Joe Biden continúa evaluando otros mecanismos para continuar presionando al régimen de Daniel Ortega ante la reciente ola represiva en contra de opositores en Nicaragua, como la detención de precandidatos presidenciales.
«Hay costos elevados para los que participan en actos represivos por parte del presidente Ortega y vicepresidenta Murillo, dado que Estados Unidos continuará utilizando todas las herramientas económicas y diplomáticas para apoyar a los nicaragüenses», manifestó Zúñiga durante una rueda de prensa vía telefónica este viernes.
Lea además: Consejo Permanente de la OEA sesionará el 15 de junio para analizar situación de Nicaragua
Añadió en relación a una consulta realizada por la Voz de América que «nosotros estamos trabajando bien en conjunto con nuestro Congreso donde hay un apoyo de ambos partidos para las acciones no solamente que estamos tomando ahora sino a favor de la democracia y respeto de los derechos humanos en Nicaragua».
Zúñiga destacó que en estos precisos momentos es «importante que países democráticos muestren el apoyo para la liberación de los candidatos detenidos arbitrariamente por parte del Presidente Ortega y vicepresidenta Murillo, pero también que busquen otras maneras de reducir la fuerza represiva del Estado de Nicaragua. Son varias herramientas y nosotros estamos examinando todas las herramientas que existen ahora y que podrían existir con el apoyo de nuestro Congreso».
Ortega le teme al diálogo
Ante las consultas realizadas por LA PRENSA el enviado especial de Joe Biden para el Triángulo Norte de Centroamérica, insistió en que en estos momentos están «planeando, analizando cuáles son nuestras opciones en estos momentos, estamos totalmente enfocados en tratar de ganar la liberación de los precandidatos y otros actores detenidos arbitrariamente en Nicaragua».
En alusión a la detención de los precandidatos Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, y Juan Sebastián Chamorro y los opositores José Adán Aguerri, Violeta Granera y José Pallais Arana.
Sobre la pregunta sí Estados Unidos contempla algún tipo de negociación con el régimen orteguista, Zúñiga asestó que «nosotros (EE.UU) junto con otros miembros de la comunidad interamericana hemos mostrado nuestra disposición a dialogar en cualquier momento, infelizmente esos esfuerzos han sido rechazados como podemos ver en estas acciones recientes que de nuevo, representan el miedo al diálogo y el miedo a las decisiones del pueblo nicaragüense y francamente cualquier gobierno que piensa que está actuando a favor de la población debería de estar abierto no solamente al diálogo con otros socios con la comunidad internacional, sino que también el diálogo amplio con su propia población. Lo que hemos visto es el rechazo no solamente con la comunidad internacional sino con el propio pueblo nicaragüense».
Medidas contundentes
En esa misma línea, Zúñiga dijo que a su criterio considera que es importante tomar «medidas contundentes» para mostrar la posición de Estados Unidos y agregó que se encuentran en reuniones con otros países.
«Estamos en un diálogo constante con otros gobiernos no solamente de las Américas, sino también de Unión Europea (UE), hemos estados hablando hoy, para ganar más apoyo para estas declaraciones claras y nos estamos juntando a otras acciones y comentarios que están haciendo otros países que están motivados por elecciones libres en Nicaragua», aseguró el enviado de la administración de Joe Biden.
Le puede interesar: Estados Unidos sanciona a Camila Ortega, Edwin Castro, Ovidio Reyes y Julio Rodríguez
Afirmó que lo que se está viendo en Nicaragua representa una amenaza al compromiso de los países de las Américas con la democracia, la libertad de expresión, las libertades políticas que todos deberían usar. Sobre si habrá más sanciones en los próximos días Zúñiga manifestó que: «Acaba de haber estas sanciones declaradas por el Departamento del Tesoro, lo que se está haciendo ahora es analizando cuáles son esas otras herramientas que podrían ser utilizadas para alcanzar nuestro objetivo».
Zúñiga aseveró que la respuesta de la administración norteamericana a los eventos represivos en Nicaragua es «una respuesta que tiene el apoyo bipartidista del Congreso, y donde nosotros vamos a trabajar con nuestro Congreso para examinar las leyes, capacidades que existen, las herramientas que tenemos y las que deberíamos tener para poder responder a lo que vemos como un grave reto para la región inclusive para EE.UU., un retroceso democrático que no hemos visto en muchos años (…) debemos responder con medidas contundentes».