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En ruta hacia los 43 años, un pelotero, salvo raras excepciones, por lo general ya está retirado. Dado que batear es la habilidad atlética más difícil que existe y por el riesgo que ello implica, jugadores a esas edades no son comunes.
Pero Jimmy González, en lugar de estar fuera del beisbol, está de líder de bateo en el Pomares con .435 (124-54) después de prenderle fuego el fin de semana al pitcheo de la Costa Caribe, desde el line up de Boaco.
González nació el 13 de agosto de 1978, por lo que en tres meses llegará a 43 años. Así que ya no es más aquel chavalo brioso que debutó con el Granada en 1995, con solo 17 de años, jugando como menor en el leftfield.
Ahora es una leyenda, con sus luces y con sus sombras, como todos, pero más cerca de la puerta de salida que del umbral de la gloria. Sin embargo, es claro que se resiste a rendirse y ha aprovechado su fuego para agitar a Boaco.
Cuando Jimmy debutó en 1995, lo hizo con un average de .163 (172-28), pero luego hizo los ajustes y construyó una hilera de ocho campañas seguidas sobre .300 y hasta saltó al beisbol profesional con los Dodgers en 1998.
Tuvo una pausa en 2005, al batear para .277, pero desde entonces, no ha fallado en la aristocrática lista de quienes batean sobre .300. Y ahora se ha excedido, en un nivel de rendimiento que nadie anticipó, pero lo está haciendo.
Y aun cuando nadie sabe qué pasará en lo que resta del camino, lo cierto es que Jimmy está excedido, sobre todo por su edad. Calidad siempre ha tenido, pero verlo a esos niveles todavía, no dejar de provocar asombro.
Jimmy entró a esta temporada con .353 (4283-1511) en su carrera y cuatro títulos de bateo. Si le agregamos sus número de ahora, tiene .355 (4,404-1565), para sellar una gran trayectoria, a la que aún no le pone el punto final.
La última vez que Jimmy fue líder de bateo fue en 2010 con .423 para los Toros. Antes fue campeón de bateo en el 2000 con .388, en el 2002 con .367 y el 2003 con .405. Así que busca un título más. Y tiene uno en la Profesional.
González también sostiene un duelo con Ofilio Castro por ver quién llega primero a los 3,000 hits (tiene 2,869), pero sobre todo, intenta darle brillo a una carrera que nosotros pensábamos que ya iría rumbo al crepúsculo.
A los 42 años, Jimmy como líder de bateo, aunque sea de forma temporal, es algo que nadie anticipó, pero todo lo que hace es cimentar su legado como uno de los mejores bateadores puros que ha tenido el beisbol nacional.
Después de la salida de Nemesio Porras y Henry Roa, Jimmy y Ofilio han amenizado los torneos con su bate. Vamos a ver qué sucede al final.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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