Un hombre de apellido Pichardo, de 46 años, está contra la pared en el proceso judicial donde la Fiscalía le atribuye los delitos de violación a menores de 14 años, explotación sexual, pornografía y actos sexuales con adolescente mediante pago y violencia psicológica.
Esto porque las cuatro víctimas cuyas edades oscilan entre los 7 y 12 años, en las audiencias de anticipo de pruebas con sus relatos incriminaron al reo, quien usa doble identidad, otro apellido que utiliza es González.
Los hechos ocurrieron en un municipio del departamento de Rivas.
Los menores de edad relataron ante el juez Especializado en Violencia de Rivas, Sandro Pereira, la manera en que el sujeto de doble identidad abusaba de ellos cuando sus padres salían de su casa en la madrugada a trabajar y quedaban bajo el cuido del acusado.
Los testimonios
La primera en brindar su relato en la audiencia de anticipo de pruebas fue una niña de 7 años, quien expresó ante el juez que el procesado le tocaba sus partes íntimas cuando sus padres no estaban en casa.
Después brindó su testimonio la niña de 9 años, quien narró que Pichardo abusaba de ella en presencia de sus dos hermanos menores, a quienes amenazaba con pegarles si lo delataban.
La niña también manifestó que cuando ella decía a su mamá que la acompañaría a vender café, el indiciado le hacía de seña que le pegaría con una manguera. A la menor, Pichardo también le ofrecía pagar 100 córdobas para tener relaciones sexuales con él, según su relato.
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Después pasó ante el estrado el niño de 12 años, quien ante el juez Pereira narró que el acusado le hacía el sexo oral contra su voluntad y que amenazaba con hacerle daño a su padres si lo delataba.
Por último, brindó su testimonio la niña de 10 años, a quien el acusado le decía que le pagaría 40 córdobas por sostener relaciones sexuales, además que cuando ella alcanzara la mayoría la haría su pareja. La niña agregó que cuando no estaba su tía, el reo le hacía groserías a ella y sus primitos con la manguera con la que les pegaba.
Madre no sospechaba
Ante el juez Especializado en Violencia de Rivas también brindó su testimonio la mamá de los niños y tía de una de las víctimas, quien confesó no haber visto nada extraño en el comportamiento del hombre que cuidaba de sus hijos y su sobrina, cuando ella y su marido salían a trabajar.
“Mi hijo me dijo que no nos había dicho nada porque él los tenía amenazados que si nos decía algo nos mataría a nosotros (sus padres)», explicó la madre ante el juez Sandro Pereira.
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La mujer de 28 años y madre de seis hijos, y quien cuida además de una sobrina de 9 años (también víctima), reveló que el acusado llegó a vivir a su casa porque la mamá de ella le dio posada después que lo corrieron de una cuartería en Rivas.
La audiencia inicial para Pichardo, quien permanece en prisión preventiva, está prevista para el próximo 20 de mayo.