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LA PRENSA/ARCHIVO

Gobierno con dificultad para reactivar la economía, pese a tener en su poder casi C$26,000 millones

La esperanza del Gobierno está puesta, además de la recuperación de la economía mundial, especialmente de Estados Unidos, en los más de 900 millones de dólares que consiguió el año pasado para impulsar la economía. Al menos un poco más de 25 mil millones de córdobas ya están en las bóvedas del BCN, entonces ¿por qué no arranca la economía?

Aunque el Gobierno tenía hasta marzo en su poder 25,954 millones de córdobas depositados en las arcas del Banco Central de Nicaragua (BCN), provenientes de préstamos externos y donaciones, este está afrontando dificultades para reactivar la economía.   Las actividades económicas experimentaron hasta febrero del corriente año un leve aumento de 0.4 por ciento, un crecimiento insignificante si se toma en cuenta que las autoridades monetarias esperan para este año una expansión económica de entre 2.5 y 3.5 por ciento.

El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) en febrero experimentó un crecimiento de 0.2 por ciento después de impuestos y hay una leve mejora a 0.3 por ciento si se excluye el efecto recaudatorio en el indicador. Este comportamiento de leve recuperación es similar que en enero, cuando las actividades apenas repuntaron 0.5 por ciento.

De hecho, el mismo reporte del Banco Central muestra que la recaudación de impuestos en febrero cayó uno por ciento, para un acumulado en el primer bimestre de 0.8 por ciento de crecimiento. Además si se desestacionaliza el IMAE (es decir se excluyen los choques momentáneos) este cae 0.3 por ciento con relación al mes anterior y de 0.2 respecto a febrero de 2020.

El régimen de Daniel Ortega ha pregonado la recuperación de la economía para este año, pese a que el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe no comparten ese optimismo. Los primeros dos organismos apuntan a una expansión del Producto Interno Bruto de entre 0.2 y 0.9 por ciento, respectivamente. La Cepal cree que será de 1.3 por ciento.

La esperanza del Gobierno está puesta, además de la recuperación de la economía mundial, especialmente de Estados Unidos, en los más de 900 millones de dólares que consiguió el año pasado para impulsar la economía. Al menos un poco más de 25 mil millones de córdobas ya están en las bóvedas del BCN, entonces ¿por qué no arranca la economía?

Róger Arteaga , exgerente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), explicó que una de las razones por las que no se ha visto una reactivación es debido a que Nicaragua ha solicitado financiamiento internacional para ejecutar proyectos, en estos momentos los organismos están desembolsando y no se ha tocado ese dinero.

“Se acumuló una reserva de depósito en el Banco Central de todos esos desembolsos, pero el Gobierno no está ejecutando. Hasta ahora lo que ha arrancado es un adelanto para la compra de vacunas que ya se agotaron, esos son los únicos desembolsos que se han hecho y algo de infraestructura”, explicó.

Además, refirió que actualmente no existe un plan estratégico de reactivación económica: “No existe un plan que hayan presentado en la Asamblea, que lo hayan aprobado y que lo ejecuten”.

“La otra razón que veo, es que están esperando que se acerquen las elecciones, lo que quieren es hacer puntos ejecutando proyectos ya cuando estén cerca del momento de elecciones, están dejando para última hora todo. Ahorita están tratando de ver cómo resuelven el asunto de las reformas electorales y ya saben que la Ley Renacer les va a cerrar. Están calculando mal porque están pensando que la ley les va a parar nuevas aprobaciones, pero esta puede parar desembolsos, no que se suspendan las aprobaciones”, advirtió Arteaga.

El economista Luis Murillo explica que el IMAE funciona como un indicador de corto plazo que mide cómo se comportan las principales actividades económicas de un mes a otro; sin embargo, él considera que el problema es más estructural, “el problema es que la economía está en recesión desde hace tres años”.

“El último dato aceptado por el Gobierno fue que el año pasado decrecimos un -2 por ciento, esto significa que mientras no se resuelva el problema político, todas las actividades económicas del país no van a poder reactivarse y no vamos a tener una mejoría en la economía”, indica el economista.

Además, Murillo considera que por una parte están los indicadores macroeconómicos, “que pueden ser manipulados estadísticamente”, es decir que esa leve reactivación podría ser mucho menor de lo que se muestra, incluso estar en descenso la economía por cuarto año consecutivo.

De hecho, según el IMAE, al primer bimestre de este año en términos anualizados, es decir el promedio de los últimos 12 meses arroja una caída de 2.2 por ciento, superior al 1.9 por ciento que se experimentó en enero pasado.

Sin confianza no hay recuperación

El economista Maykell Marenco dice que  la economía está empezando nuevamente a dinamizarse, pero no es suficiente y que para que pueda existir una notable recuperación económica, dependería de la existencia de variables más determinantes.

“Recorrer la senda de crecimiento a largo plazo va a involucrar factores más robustos como el tema de la confianza, que es algo que se ha perdido, sin confianza los flujos de inversión extranjera directa no se van a recuperar. Ahorita lo que ha pasado, aparte de la falta de confianza, es que muchos productores no tienen acceso a financiamientos y quienes sí han tenido, muchos de ellos perdieron sus cosechas. Entonces están más bien saldando deudas, todo ese tipo de fenómenos se han puesto en manifiesto y afectan la reactivación”, enfatizó.

Marenco concluye que “lo que hemos observado a partir del IMAE y a partir de otros indicadores que reflejan la movilidad de factores, es una recuperación relativa, porque de pronto tenés una recuperación de uno por ciento o de 1.8 por ciento, como se dio en el primer trimestre del año pasado, eso no es un crecimiento, eso es una recuperación relativa; una especie de rebote, eso es lo que se está observando ahorita”.

Comportamiento por sector

De las 16 actividades económicas que conforman el IMAE, explotación de minas y canteras se sitúa a la cabeza con un crecimiento en febrero de 24.5 por ciento, como resultado de aumentos en la extracción de oro, hormigón, material selecto, cal, toba y sal. El promedio en el primer bimestre es 17 por ciento.

Le sigue el comercio, que repuntó en febrero 6.2 por ciento, esto debido a que hubo “aumentos en las modalidades de comercio al por mayor y al por menor”, explicó el emisor bancario. Su promedio en los primeros dos meses del año es de 4.8 por ciento.

Por su parte, pesca y acuicultura representó un 5.6 por ciento, por aumentos en la producción de camarón de cultivo y captura de camarón marino; “no obstante, se registró disminución en el resto de recursos pesqueros, en especial la captura de peces, langosta y pepino de mar”. Su promedio a febrero es de 7.8 por ciento.

La agricultura creció 1.4 por ciento, como efecto de mayores labores en los cultivos de café, caña de azúcar, frijol y tabaco. No obstante, dicho comportamiento fue atenuado por las disminuciones interanuales en maíz, arroz, maní y banano. Entre enero y febrero crece 1.8 por ciento.

Mientras, el sector que engloba a la industria manufacturera registró un crecimiento de 2.3 por ciento, “por mayor producción de productos textiles, productos de tabaco, derivados de petróleo y no metálicos, entre otros. Por otra parte, se registró disminución en la elaboración de azúcar, cárnicos, maquinaria y equipo”. A febrero repunta 3.6 por ciento.

También la construcción creció en febrero, situándose con 2.4 por ciento. Entre los materiales de construcción que más incidieron para lograr este resultado destacan cemento, acero, concreto premezclado, bloques y adoquines. Hasta el primer bimestre crece 4.5 por ciento.

Propiedad y vivienda mostró una variación de 0.4 por ciento, “debido al incremento en los alquileres de bienes raíces residenciales y no residenciales”. A febrero crece 0.2 por ciento.

Entre los demás sectores que presentaron crecimientos se encuentran los servicios de administración pública y defensa (0.7 por ciento), enseñanza (uno por ciento) y salud, que mostró una variación de 0.3 por ciento, en promedio es de 1.4 por ciento.

Sectores que experimentaron caídas

Hoteles y restaurantes cayó 22.4 por ciento, sin embargo en el informe no se señalan las razones de esta caída, esta ha sido una de las actividades más golpeadas desde que estalló la crisis sociopolítica en el 2018 y no se ha estabilizado. En los primeros dos meses del año cae 25.7 por ciento.

El sector de intermediación financiera y servicios conexos disminuyó 7.7 por ciento, “debido a menores entregas de créditos; no obstante, se observó crecimiento en la captación de depósitos totales. El aumento en los depósitos en moneda extranjera fue en la modalidad de ahorro, y en moneda nacional en la modalidad a la vista, seguida por ahorro”, señala el informe. El promedio a febrero muestra una caída de 8.3 por ciento.

El sector que comprende la silvicultura y extracción de madera también disminuyó a 1.4 por ciento, debido a que se presentó una menor extracción de madera en troza y leña. El promedio a febrero cae uno por ciento.

Otros sectores que caen en febrero son energía y agua (-3.1 por ciento), la actividad pecuaria (-2.8 por ciento), transporte y comunicaciones (-3.0 por ciento), transporte y comunicaciones (-3.2 por ciento), silvicultura y extracción de madera (-0.5 por ciento), y energía y agua (-1.8 por ciento).

El grupo de otros servicios disminuyó 4.9 por ciento, “debido a los menores servicios empresariales, mantenimiento, reparación y actividades de recreación, entre otros”. El promedio a febrero es de una contracción  de 3.9 por ciento.

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