JC Ramírez vuelve a mostrar poder en sus disparos pese a derrota

JC Ramírez lanzó a 97-98 millas en su mejor momento, pero luego disminuyó a 91-92. Ahora lanza a 95-96 en una señal alentadora

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Después de su último tropiezo, el récord de Juan Carlos Ramírez en la Liga de Taiwán desmejoró a 3-3 y 2. 61. No obstante, el nica ha lanzado mejor que eso. Y más importante todavía, es el hecho de que su velocidad está cerca de sus estándares habituales.

Un lanzador del calibre de JC, con experiencia en Ligas Mayores, es llevado por esos equipos con la esperanza de que pueda impactar y llevar a su conjunto a los lugares más altos y hasta disputar el título, pero no todo depende de él.

En trabajos como el más reciente, Ramírez lanzó para ganar, pero fue abandonado en la colina y un parpadeo le hizo cargar con un revés por tercera vez en la temporada, ahora 2-1, a pesar de lanzar bien.

JC hizo una apertura de calidad ante los Dragones de Wei Chuan: seis entradas de cinco hits, dos carreras limpias y seis ponches, con un par de boletos en una jornada de 108 disparos, de ellos 67 strikes.

No obstante, lo mejor fue verlo alcanzar velocidades entre 95 y 96 millas en su recta. Lo hizo de forma consistente y volvió a mostrar su slider y curva como recursos de complemento.

Para un lanzador que se abrió paso en el beisbol rentado a base de fortaleza, trabajar con velocidades debajo de sus niveles habituales, es un problema. Se teme que haya un declive invariable.

Ramírez llegó a lanzar a 97 y 98 millas con los Ángeles en 2017, cuando se le convirtió en abridor. Y una vez que regresó tras la lesión con 91-92 millas, se pensó que no volvería a ser dominante.

JC es un convencido de que esa disminución en el poder de su recta, es la razón principal por la que no está en las Grandes Ligas, y en lugar de eso, está en la liga de Taiwán.

Sin embargo, es alentador ver el regreso de la fortaleza en su recta. Eso habla de lo saludable que está su brazo y del trabajo que realiza para retornar a los estándares que le abrieron paso en el juego.

Lo frustrante para JC, es que a pesar de que su poder disminuía, él seguía sacando outs en el cierre de 2019 con los propios Ángeles, pero pese a tener contrato, no hizo un solo envío en el 2020.

De manera que México y Taiwán han sido sus nuevos escenarios. Y aunque se trata de niveles más bajos respecto a las Mayores, lo más importante es cómo luce él a pesar del calibre del circuito y lo ha hecho bastante bien.

Ahora, la fascinación de los equipos de Ligas Mayores con la velocidad no es antojadiza. Parte de lo que indican las datos, pero además, se busca el ponche, que es el out más seguro y evita el movimiento en las bases.

A los lanzadores que tiran entre 90-92 millas, les batean .262/.470 en promedio y slugging en las Mayores. A los que lanzan a 93-94, .258 y .476, pero a los que lanzan de 95 hacia arriba, .234/.419.

Incluso, el promedio de la velocidad en la recta que en 2010 era de 91.2 millas en las Ligas Mayores, ahora va por 93.1, lo que habla claramente del impacto que sigue teniendo el poder en las valoraciones.

De modo que Ramírez se ha vuelto a situar en el carril correcto, el de la velocidad. Ojalá siga dominando y más pronto que tarde, lo veamos de regreso al big show.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

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