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Nadie sabe cuál será el final, pero al menos por el momento, los Medias Rojas tienen a sus seguidores emocionados al escribir la historia más sorprendente en este despegue de temporada en las Grandes Ligas.
Cuando la campaña se inició y los Orioles les aplicaron una barrida de tres juegos, los enviaron exactamente al mismo lugar en el que cerraron en 2020: el último puesto en el sector Este de la Liga Americana.
Nadie se alarmó. De hecho, los propietarios de ese conjunto habían indicado que harían una reducción a su nómina e hicieron cambios en esa dirección, es decir, pensando en el futuro más que en el ahora.
Sin embargo, lo que vino después nadie lo anticipó: una racha de nueve triunfos que los envió directo al primer lugar, mientras Tampa y Yanquis batallaban por salir a flote y Toronto crecía como una amenaza.
Boston le metió barrida de tres a los Rays, se vengó de los Orioles y le propinó tres derrotas a Minnesota, para llegar a nueve éxitos al hilo, antes de tropezar en el duelo del jueves y ver cortada la racha de victorias.
No obstante, la impresión que han dejado entre sus rivales, es que no van a ser el equipo fácil de vencer que se había previsto, a pesar de que se puede enumerar una serie de factores por los cuales se dudada de ellos.
Boston no se ha parado a reparar en los detalles. Ha salido al campo a tratar de ganar cada encuentro y la base de este éxito inicial, ha sido el equilibrio que se observa en todas las líneas de su actuación.
Los Medias Rojas batean .273/.337/.456 en su average colectivo, promedio sobre las bases y slugging, respectivamente. J. D. Martínez parece de vuelta a su nivel. Tiene .378, con cinco jonrones y 16 remolques hasta ahora.
Pero también Xander Bogaerts (.370) y Christian Arroyo (.313) han iniciado bien, lo mismo que Rafael Devers (5 HR), otra pieza clave en la producción del equipo, mientras Alex Verdugo se hace notar (.271).
Los lanzadores han hecho la parte que les corresponde. El staff lanza para 3.56, que es el sexto mejor de la liga. Y hay un buen desempeño de abridores y relevistas, sector que fue fortalecido para esta temporada.
Nathan Eovaldi tiene un récord de 2-1 y 2.08; Nick Pivetta, 2-0 y 3.27, mientras Eduardo Rodríguez, el líder de los abridores, tiene 2-0 y 3.60, al tiempo que se espera más de Martín Pérez y de Garrett Richards.
No es el equipo de Boston una tropa imponente como la de 2018 que arrasó con sus rivales y hasta reescribió su historia, pero quizá no sea tan discreto como los expertos han vaticinado en sus observaciones.
A los Medias Rojas, que en los últimos años no han tenido a Chris Sale, David Price y Mookie Betts y más recientemente a Andrew Benintendi y Jackie Bradley Jr. , les han pronosticado 80 triunfos este año.
Pero al menos en este inicio de temporada, no se han detenido a revisar lo que dicen de ellos. Se han puesto a tratar de ganar y vamos a ver qué más son capaces de hacer en una División siempre difícil.
Después de 14 juegos no se pueden hacer cálculos sobre lo que puede ocurrir en una temporada extensa, pero es claro que a Boston no se le puede ver como un equipo cómodo para vencer, sino uno de cuidado.
No será fácil sobrevivir ante la consistencia de un Tampa que siempre se las arregla para pelear, unos Yanquis que son mejores que lo mostrado ahora y un Toronto en efervescencia, pero lo que está haciendo Boston es llamativo.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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