El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) demandó al Gobierno que presente el plan nacional de vacunación conforme a las prioridades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y además insistió en la liberación de importación de pruebas Covid-19.
«Demandamos al gobierno presente un Plan de Vacunación Nacional conforme a las prioridades que han establecido la OMS/OPS y las recomendaciones de la comunidad médica nacional, y proceda a informar a todos los nicaragüenses de manera amplia, transparente y sistemática el proceso de vacunación», señala el comunicado.
El Cosep reiteró ante la opinión pública nacional e internacional su preocupación por la falta de información sobre el manejo de la crisis sanitaria por parte del Gobierno, que pese a que recibido financiamiento externo bajo la condición de que transparente la información sobre la incidencia del Covid-19 en la población, hasta ahora no ha cumplido con ese compromiso.
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Otra vez el Cosep hizo un llamado “urgente a descentralizar la realización de pruebas del Covid-19 y revisar los altos costos de estas, ajustarlos a la realidad económica del país, además de liberar la importancia de las mismas”, indica el escrito.
La empresa privada también solicitó a la comunidad internacional donante y a los organismos de salud especializados que apoyan con la donación de pruebas y vacunas. Asimismo, “darle seguimiento a la situación sanitaria del país, indicando que la salud es un derecho humano de todos los nicaragüenses”.
Y es que en Nicaragua se inició el proceso de vacunación el pasado 2 de marzo y estaba previsto de finalizar el 24 de marzo con la aplicación de las primeras seis mil vacunas donadas por la Federación Rusa, la Sputnik V, lo que permitiría una cobertura poblacional de 3,000 personas, tomando en cuenta la doble dosis para alcanzar la inmunidad.
También el régimen de Ortega tiene un inventario de 335 mil vacunas Covishields, de las cuales doscientas mil son donadas por India y el restante recibidas a través del mecanismo Covax de la OMS y de la OPS. Estas vacunas está previsto aplicarse al segundo grupo establecido por el gobierno de Ortega y que corresponde a personas con padecimientos de cardiopatía y personas con cuadros oncológicos.
Sin embargo, no se saben mayores detalles sobre el plan de vacunación del Gobierno, como sí ocurre en otros países de la región donde ya está claro qué grupo de población se inmunizará gradualmente y cuándo y cuál es la meta a alcanzar.
En Nicaragua los médicos independientes y organismos de salud han criticado la pasividad del Gobierno en el inicio de la vacunación, entre ellos la Unidad Médica Nicaragüense (UMN), que manifestó que hay mucha lentitud y llamó a acelerar el proceso de vacunación, además de realizar una campaña más activa.