La llama olímpica flameando entre un evento dirigido por el gobierno nazi en Alemania, previo a los Juegos de 1936. LAPRENSA/CORTESÍA/NATIONALGEOGRAPHIC

El oscuro origen de la antorcha olímpica, uno de los mayores símbolos de las Olimpiadas

A 120 días del inicio de los Juegos Olímpicos de Tokio, inició en Fukushima, el relevo de la antorcha olímpica

Entre múltiples medidas de prevención sanitaria y a 120 días del inicio de los Juegos Olímpicos de Tokio, inició en Fukushima, el relevo de la antorcha olímpica. Tanto los participantes de esta histórica carrera, como el público que asistía a las cercanías, eran limitados. El Comité Organizador calculo que en el recorrido que hará la llama por los 47 departamentos de Japón, participarán al rededor de 10 mil corredores. La actividad culminará el próximo 23 de julio en el Estadio Olímpico de Tokio, cuando se celebre la ceremonia de apertura. A pesar de lo simbólico que se convirtió dicha carrera, hay muchos quienes a día de hoy continúan manifestándose en contra de ella, pues pocos conocen, la oscura idea con la cual se creó la antorcha olímpica.

Habría que remontarse a las Olimpiadas de Berlín en 1936, a una Alemania ya presidida por Adolf Hitler. El presidente del Comité Organizador de aquellos juegos propuso al Comité Olímpico Internacional crear un relevo de antorcha que atravesara diferentes ciudades, representando la unión de los juegos olímpicos de la antigüedad con los de la era moderna. La idea fue aprobada gracias a la aceptación de los Comités Olímpicos Nacionales de Grecia, Bulgaria, Yugoslavia, Hungría, Austria, Checoslovaquia y la misma Alemania. Cabe destacar que algunos de estos gobiernos, en aquella época, ya habían caído bajo la influencia del gobierno alemán protagonizado por el partido nazi.

Puede interesarte: El vuelo de la Bestia: cómo Norchad Omier salió de Bluefields a ser proyectado como un próximo NBA

Aquella idea presentada como una representación entre el pasado y el presente, contaba con mensajes subliminales que no eran del conocimiento de todos. Y es que, las procesiones con antorcha eran una característica de aquel triste período, y el fuego era un importante símbolo del régimen nazi. Tanto así, que para la ceremonia de inauguración celebrada en el Estadio Olímpico de Berlín, el poderío nazi utilizó el relevo de la antorcha para mostrar su crecimiento en Alemania y en el resto de Europa.

Poco tiempo después se conoció que el propio Joseph Goebbels, uno de los hombres íntimos de Hitler y ministro de Propaganda de aquél partido, fue quien planificó la estrategia del evento de la llama olímpica. Posteriormente, el partido nazi aprovechó las Olimpiadas de Berlín con el objetivo de utilizar su alcance a nivel global y mostrar al mundo lo positivo del régimen. Esto y más fue producido por la cineasta germana Leni Riefenstahl, en un documental llamado “Olympia”.

A día de hoy, el significado del relevo de la antorcha olímpica ha cambiado para el mundo del deporte. Sus diferentes comités organizadores han luchado por transmitir con la carrera un significado de unidad y paz; a pesar, de que se hubiese creado con el propósito de ocultar un régimen que causó la Segunda Guerra Mundial. Tras lo acontecido después de las olimpiadas de Berlín en 1936, el mundo tuvo que esperar 12 años para los siguientes Juegos Olímpicos en Londres, donde el relevo de la llama, fue llevado a cabo bajo el lema “Relevo de la Paz”.

Deportes juegos olimpicos archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí