Veintinueve días estuvo hospitalizado Mariano de Jesús Siézar Lacayo, después que fuera atropellado por una camioneta Toyota, doble cabina, placas M 297-206, al momento que cobraba un dinero en el negocio de repuestos de licuadoras y abanicos, en el sector de los semáforos de La Subasta.
La tarde del martes fue dado de alta del Hospital Antonio Lenín Fonseca, sin embargo su estado de salud es complicado ya que durante su hospitalización se le realizó una traqueotomía. El señor de 61 años sufrió un trauma craneal y de tórax.

Siézar está al cuido de sus sobrinas en una vivienda ubicada en el barrio Bertha Díaz. Debido al estado de salud se restringió la visita de vecinos y amigos.
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«Gracias a Dios que pudo salir de la situación crítica pero las recomendaciones que vamos a poner en práctica son las mismas que nos dieron en el hospital, se le tiene que estar realizando el aspirado de la tráquea, mantener limpio los alrededores de su cama, él tiene hematoma en el brazo y en su ojo derecho, que se están desinflamando lentamente”, expresó María Amador, sobrina del lesionado.

Don Mariano se alimenta a través de una sonda gástrica, los gastos en el hogar se han triplicado debido al tratamiento que se aplica, además de la compra de pañales desechables, jabón quirúrgico, agua destilada y guantes de látex para su mejor cuido.
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Postrado en su cama tiene una mirada desorientada y se comunica utilizando sus manos, ya que no puede hablar. Para su familia es un milagro que esté vivo, debido al fuerte impacto que recibió.
Postrado en cama
Álvaro José Saravia Espinoza, de 46 años, es otra de las víctimas de la irresponsabilidad de un joven de 15 años, quien conducía la camioneta a exceso de velocidad. Saravia permanece postrado en una cama, después que médicos del Hospital Manolo Morales colocaron clavos ortopédicos en su pierna izquierda, que resultó fracturada cuando un pedazo de concreto cayó sobre su miembro inferior.
El lesionado duerme en un cuarto improvisado en las afueras de la vivienda, se ganaba la vida botando basura de los vecinos y trabajaba como ayudante en el taller de reparación de electrométricos donde se estrelló la camioneta el pasado 10 de febrero.

Según familiares, Álvaro ha presentado crisis de depresión por el mismo dolor y el estar inmóvil. “Hace unas semanas se cayó de la cama, se arrastró hasta la puerta, dice no soportar el dolor de los clavos ortopédicos. Este accidente nos vino a cambiar la vida”, expresó Blanca Espinoza, mamá del lesionado.
Quien se muestra ya recuperado y hasta abrió el taller de electrodomésticos es don Mauricio José Dávila, de 51 años, quien fue dado de alta días después del accidente, aunque el local no ha sido reparado por el daño causado, los abanicos y licuadoras se exhiben en el andén.

En entrevistas anteriores pidió llegar a una mediación con familiares del joven involucrado en la colisión para continuar brindando el servicio de reparación, además tenía que pagar a una clienta la suma de cuatro mil córdobas, porque al momento del accidente un equipo de sonido y un televisor se dañaron.
Conductor libre
Mientras los tres lesionados del accidente permanecían en el hospital luchando por sus vidas, el conductor de la camioneta identificado con las iniciales L.J.H.P., fue puesto en libertad en un término de 48 horas por ser menor de edad.
“El adolescente de 15 años estuvo detenido bajo un proceso investigativo, el abogado que nos llevaba el caso nos explicó que lo único que cabía aquí era una mediación ya que los jueces se iban a declarar incompetentes para tramitar la causa, por ser menor”, explicó Coralia Palma Lacayo, sobrina de don Mariano.
De acuerdo con los afectados, la familia del joven vive en Estados Unidos y él se encontraba de vacaciones en Nicaragua. Este próximo 13 de marzo sostendrán una reunión con abogados de la parte denunciada para llegar a un acuerdo económico a través de una mediación.