La incertidumbre agobia a la familia del joven Carlos Francisco Moreno Zeledón, de 19 años, quien desde el pasado domingo fue arrastrado por una corriente marina en el balneario San Diego, ubicado en el municipio de Villa El Carmen, departamento de Managua. Su cuerpo aún permanece desaparecido.
El joven celebraba junto a sus hermanas y tíos que al día siguiente (8 de marzo) iba a cumplir 20 años, sin embargo en cuestión de segundos la tragedia enlutó la festividad. “El agua nos llegaba hasta las rodillas, estábamos disfrutando, pero de repente una ola nos arrastró hacia adentro, unos pescadores miraron que nos estábamos ahogando y rápidamente nos auxiliaron, pero mi hermanito no corrió con la misma suerte”, comentó muy dolida Yobel Moreno Zeledón, hermana del desaparecido.

De acuerdo con familiares, el joven no podía nadar, su deseo fue celebrar su cumpleaños anticipadamente en este balneario, considerado por varias personas como peligroso porque se entrecruzan cuatro corrientes marinas.
Realizan búsqueda
Desde el pasado domingo en horas de la tarde, efectivos de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua junto a cruzrojistas y pescadores realizan la búsqueda del cuerpo del joven, quien cursaba el tercer año de la carrera de Ingeniería Agrónoma en la Universidad Nacional Agraria (UNA).
Puede interesarle:Presunto asesino de mujer vendió el celular que le robó en 400 córdobas

“Nunca nos imaginamos que este balneario sería peligroso, al momento que nos bañábamos no había salvavidas ni señalización de advertencia. Él era un muchacho sano, lleno de metas y aspiraciones, pido de sus oraciones para que aparezca, sé que Dios es un Dios de milagros y también sé que Él tiene sus designios”, expresó Moreno.
Lea además: Incautan cocaína valorada en más de dos millones de dólares en Rivas
El joven habitaba en el barrio Augusto C. Sandino, Distrito Cinco de Managua, trabajaba en sus tiempos libres en una veterinaria y era director técnico de un equipo de futbol en ascenso llamado Halcones FC.
Antecedentes de peligro
De acuerdo con Yobel Moreno, algunos habitantes de la zona le manifestaron que San Diego es un balneario bello pero que sus aguas son de alta peligrosidad, debido a las fuertes olas aptas para surfear y no para bañarse.
El 31 de enero del 2021, el matrimonio de Deynis Javier López Sevilla, de 28 años, e Iris Marcela Parrales Mejía, de 27, murieron por sumersión al ser arrastrados por las olas cuando se daban un chapuzón en este balneario.
En febrero de 2020, una abuela y su nieto escaparon de morir ahogados en este balneario. Ambos fueron rescatados por unos extranjeros que andaban surfeando en la zona.