El primer trimestre del corriente año 2021 ha venido girando entre el Covid-19 y la vacuna, entre la reducción de la tarifa de energía y el aumento de los precios de los combustibles, entre los candidatos y la unidad, entre el aumento de las reservas y el aumento del crédito.
Muchos se preguntan: ¿Qué pasará en 2021? ¿Habrá elecciones libres? ¿Habrá conflictos civiles que afecten el desempeño económico? Las interrogantes son varias y de manera ineludible desembocan en la seguridad ciudadana y el desempeño económico.
En lo político los precandidatos presidenciales ya están activos, anunciando candidaturas en reuniones fuertemente custodiadas por la Policía Nacional. Se sabe poco y no hay diálogo sobre reformas electorales, aunque el gobierno anunció que en mayo tendrá un paquete listo.
La realidad es mostrada por la encuesta de CID Gallup, en donde señala que la popularidad del FSLN cayó a un 25 por ciento y la de Daniel Ortega de un 15 a 20 por ciento. En la oposición, los precandidatos los encabeza Cristiana Chamorro, seguida por Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro.
El 62 por ciento de la población no confía en los partidos políticos ni en las viejas candidaturas. Quieren caras nuevas con planteamientos modernos, es otra generación con otros paradigmas, pero la oposición es más fuerte que el gobierno.
En lo económico si bien hay reservas y liquidez es por la ayuda internacional y por las remesas, no por flujos de inversión ni por regreso de capitales. Para que estos flujos se recuperen, hay que recuperar la inversión y esto pasa por cambios profundos y aumento de confianza.
Nicaragua tiene un nivel de vida en términos constantes similar al que tenía en 1960. Durante los últimos cincuenta años el país ha retrocedido, no avanzado, la pobreza ha aumentado, no disminuido, la estructura de producción de bienes y servicios ha cambiado poco, no se ha modernizado.
Esto nos lleva a la conclusión que Nicaragua está estancada, en lo político, económico y social. Para avanzar hay que cambiar, esto es lo que es constante en la historia, el cambio, y urgentemente el país necesita cambios.
El autor es economista, director de la revista dracma.