Monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa. LA PRENSA/ARCHIVO

Monseñor Álvarez a políticos: «con una frase no se gana al pueblo»

El obispo de la Diócesis de Matagalpa afirmó que en Nicaragua "se están alzando muchas voces" que transmiten odio, desesperanza y agitación

El obispo de la diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, nuevamente le volvió a tocar la mesa a los políticos aspirantes a una candidatura presidencial en Nicaragua. Durante la homilía de este domingo 28 de febrero, afirmó que en el país se están levantando muchas voces, en referencia a los distintos grupos políticos que han surgido.

Enfatizó que en medio de todas las posibles candidaturas que pretenden hacerle frente al régimen de Daniel Ortega en los comicios en noviembre próximo,  al «pueblo no se le gana con una frase», en referencia a la canción Un pueblo es, de María Ostiz.

«Como dice la canción, ‘con una frase no se gana al pueblo, ni con un disfrazarte de poeta. A un pueblo hay que ganarlo con respeto, un pueblo es algo más que una maleta perdida en la estación del tiempo, esperando sin dueño a que amanezca, con una frase no se gana a un pueblo (…)’. A un pueblo se le gana con respeto a su dignidad y a su trabajo, escuchemos hermanos la voz del transfigurado porque así como él fue transfigurado, nosotros también, Nicaragua será finalmente transfigurada», reiteró monseñor Álvarez.

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El religioso llamó a los nicaragüenses a continuar escuchando la voz del Señor en medio de tanto bullicio, para encontrar discernimiento para la construcción de una nueva nación donde haya justicia, paz y respeto.

«Unas (de las voces) transmiten odio, otras desesperanzas, otras miedos, otras agitación y otras protagonismo indefinidos y otras también transmiten una cultura contra la vida», manifestó el religioso.

Confirma situación de Fray Lemus

Antes de iniciar la santa misa, el obispo de la diócesis de Matagalpa confirmó la situación que atravesó Fray Javier Lemus, quien estaba a cargo de la Parroquia Inmaculado Corazón de María y a quien las autoridades de la Dirección de Migración y Extranjería negaron la entrada al país.

«Quisiera agradecer al Señor por todo el ministerio que durante aproximadamente tres años realizó en nuestra diócesis Fray Javier Lemus, y cómo bien sabemos le fue a él impendida la entrada a Nicaragua por las autoridades de Migración, vaya hasta Fray Javier, nuestro agradecimiento, cariño, amistad y solidaridad», declaró monseñor Álvarez.

Monseñor Báez: «es necesario liberarnos de la vida rastrera»

Desde la parroquia Sta. Agatha Catholic Church en Miami, Estados Unidos, monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, reflexionó en torno a la transfiguración del Señor, y habló de la importancia de asumir los retos dejando atrás los fracasos y desesperanzas. Llamó a hacer un cambio.

«No es sano vivir solo en la planicie, condicionados y llenos de miedo por los retos de la realidad, hace falta tomar distancia de los mandatos, fracasos y desesperanzas, es necesario elevarnos sobre la llanura de los propios intereses personales e ideológicos que nos hacen egoístas y rígidos (…) es necesario liberarnos de una vida rastrera y de una visión miope. Hay que subir al monte de los grandes valores humanos y de la ética, al monte de la fe, de la contemplación», mencionó el obispo auxiliar.

Enseguida el religioso enfatizó que tanto la irracionalidad, la injusticia y la violencia se «imponen en la sociedad y todos los esfuerzos por lograr un cambio parecen inútiles». Añadió que es cuando las personas anhelan una luz que permita tener una mirada nueva y nos ayude a ver la historia desde otra perspectivas.

«Una Iglesia que calla no es la Iglesia de Jesús»

El religioso culminó, señalando que la Iglesia es iluminada para ser luz en medio del mundo, y destacó la importancia de ver por los más desprotegidos.

«Una Iglesia aislada de los problemas reales de la gente, centrada en sí misma y recelosa de ensuciarse sus pies en la historia, no es la Iglesia de Jesús. Una Iglesia que calla cuando debe hablar, que se repliega cuando debe intervenir, que prefiere la diplomacia a la profecía, no es la Iglesia de Jesús. Es inútil que la Iglesia suba al monte de la gloria si luego no se agacha para sanar las heridas de la gente en la llanura. La Iglesia sube al monte de la adoración para bajar transfigurada e iluminar con la luz de Jesús las oscuridades del mundo», concluyó el obispo auxiliar de Managua.

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