A eso de las 10:30 de la noche del jueves cuatro de febrero, un primer grupo de 196 nicaragüenses de los más de 385 que permanecieron varados por casi un mes en Panamá, ingresaron a Nicaragua por la frontera Peñas Blancas, según confirmó Migración Costa Rica a LA PRENSA.
El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca + en su cuenta de Twitter compartió que «presenció el momento en que 196 nicaragüenses procedentes de Panamá, trasladados por autoridades costarricense al puesto fronterizo de Peñas Blancas, cruzaron a Nicaragua a eso de las 11 de la noche».
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Por su parte, el Gobierno de Nicaragua informó que «200 nicaragüenses, 110 mujeres y 90 varones, de manera ordenada y segura procedentes de Panamá retornaron a sus hogares», según una nota de prensa publicada en El 19 Digital. Cada uno portaba resultado negativo de prueba PCR en tiempo real para el Covid-19.
En su comparecencia de este viernes la vicepresidenta designada de Nicaragua, Rosario Murillo, se refirió a la llegada de los connacionales: «ayer por la tarde, llegaron a las 7:54 por Peñas Blancas 200 hermanos nicaragüenses de manera ordenada y segura, según los acuerdos establecidos entre las migraciones de Panamá, de Costa Rica, de Nicaragua. 200 hermanos nicaragüenses que retornaron seguros a su patria, a sus familias, a sus hogares, el reencuentro de las familias, de la comunidad». Pero Murillo obvió mencionar a los más de 100 nicaragüenses que por ser excluidos en su lista, no pudieron avanzar en su travesía de retorno a Nicaragua. Los resultados negativos de sus pruebas PCR vencían este sábado.

Mientras este primer grupo de nicas pisaba territorio nicaragüense, un segundo grupo de 132 connacionales anochecieron, amanecieron y permanecen en espera de que las autoridades nicaragüenses – a través del Ministerio de Gobernación – les autoricé el retorno a su país.
LA PRENSA consultó a las autoridades migratorias costarricense sobre la situación de el grupo de nicas varados en Paso Canoas, y afirmaron que «se debe consultar a las autoridades nicaragüenses de cuándo y cómo se procederá con ellos». Según Migración de Costa Rica, en 2020 bajo la modalidad de «Burbujas Sanitarias» transitaron por ese territorio un total de 5872 nicaragüenses que se encontraban en Panamá.
Por su parte, la información oficial del Gobierno de Nicaragua sostiene que desde el 11 de marzo, que fue declarado el Covid-19 como pandemia han retornado a Nicaragua 98 mil nicaragüenses: 41 mil mujeres y 56 mil hombres procedentes de distintos países. Y solo 7,648 nicas procedentes del país canalero.
Aguantan frío, hambre y duermen en el piso
Durmiendo en sillas o en cartones en el piso, aguantando frío, hambre y algunos sin poderse bañar, están los 132 nicaragüenses que pretendían avanzar junto a los otros 196 connacionales en su camino hasta Nicaragua. Diana Leiva López, una de las afectadas y quien coordinadora la segunda lista de nicas varados, manifestó a LA PRENSA que las autoridades de Panamá en conjunto con la Defensoría del Pueblo los instaron a esperar dentro de un albergue.
Pero ellos no quieren, porque lo que ellos buscan es «regresar lo más pronto posible». En su listado hay 3 mujeres embarazadas, 4 mayores de edad, 1 discapacitado, 11 menores de edad, de 3 años a recién nacido, 9 de 5 a 11 años», detalla Leiva; «son los más vulnerables y afectados».

«Me siento agotada, cansada, aquí dormimos y aquí seguiremos durmiendo porque supuestamente hasta el martes nos dan respuesta, eso nos dijo la directora de la frontera de Panamá en la mañana. Aquí vamos a estar, nos querían llevar a un albergue pero no», apuntó Leiva.
Anoche los coordinadores tuvieron que costear el almuerzo y la cena para que pudieran ingerir alimentos. Hoy, Senafront —Servicio Nacional de Fronteras— les llevó almuerzo y medicamentos. En el puesto fronterizo hay lugares para que se puedan bañar y servicios higiénicos que cuestan 1 dólar y 50 centavos dólar respectivamente.
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«No tenemos para ir a pagar 150 dólares de prueba»
Además de las condiciones precarias, la falta de respuesta gubernamental, que para Leiva es un «rechazo», otra situación que les preocupa a los connacionales de tener que esperar hasta el próximo martes es la validez de sus pruebas PCR de Covid-19.
Este grupo de nicas también se realizó la prueba de Covid-19 el miércoles en el laboratorio privado Lifo en Panamá, por un precio de 55 dólares, los resultados – que tienen validez de 72 horas – vencen este sábado. «No sé cómo vamos hacer, porque la prueba de nosotros se nos vence mañana. Nosotros no tenemos para ir a pagar a Nicaragua 150 dólares para hacernos esa prueba», declaró Leiva.

Ante la situación que atraviesan los nicas, Leiva hizo el llamado a las autoridades nicaragüenses a que «se pongan la mano en la conciencia y que miren las necesidades que estamos pasando, pasando frío, hambre, hay muchos niños no queremos que se enfermen, lo único que nosotros le pedimos es que nos ayuden para poder llegar a nuestro país, con nuestros familiares», concluyó.