Techos agrietados y otros desprendidos, escombros, pizarras y pupitres en mal estado es el escenario en la mayoría de colegios de Bilwi, que además recibieron poca afluencia de estudiantes. En dos centros escolares había un grupo de hombres trabajando para restaurar un poco las instalaciones. En estas condiciones el Ministerio de Educación dio por iniciado el año lectivo 2021 en la cabecera regional del Caribe Norte de Nicaragua, este primero de febrero.
Aunque el régimen de Nicaragua, a través del Mined, anunció con bombos y platillos que todo estaba listo para iniciar las clases en todo el territorio nacional, las condiciones en las que se encuentran los colegios públicos en el Caribe desmontan el discurso del oficialismo.
Un equipo de LA PRENSA visitó al menos 3 colegios públicos de esa zona y dos privados, donde se logró apreciar el contraste entre estos dos sectores. En las escuelas privadas se notó una afluencia de alumnos un tanto «regular», pero en el caso de los públicos la asistencia de estudiantes fue menor. No solo las precarias condiciones de los centros limitan su capacidad para recibir alumnos, las condiciones en las que se encuentran aún muchas familias a tres meses del paso de los huracanes Eta e Iota son adversas.
Lea también: Inicio de clases en colegios públicos: aulas llenas y sin medidas de higiene
Reparaciones de última hora
El Centro Escolar Corazón del Muelle fue uno de los colegios severamente afectados por el paso de los ciclones. Según su director, Stayner Webster Hilario, en este centro la matrícula para este año fue de 281 en modalidad primaria y 100 de preescolar, sin embargo las clases iniciaron sin siquiera tener lista la escuela.

Pese a que han transcurrido tres meses desde que los ciclones azotaron Bilwi, el director sostuvo que apenas ayer (domingo) se inició la restauración del colegio. «El ingeniero me dice que entre 20 días a un mes me entregan estas aulas para recibir a los niños. Las aulas prefabricadas todavía no nos han traído aquí», dijo el docente. En efecto, las famosas aulas prefabricadas no se ven por ningún lado en los centros escolares.
Cuando el régimen en paralelo celebra su «buena gestión» para el inicio de clases, la realidad que viven en la zona Caribe es otra. El director señaló que con las aulas que tienen disponibles no logran ubicar a todos los chavalos y se le ocurre – como último recurso – buscar casas particulares «para atender a esos niños», dijo.
Puede interesarle:Así está el único colegio de Wawa Bar a pocas horas de iniciar el año escolar
En este colegio tampoco se respetó el distanciamiento físico ni se hizo uso de mascarillas. Los niños se amontonaron para recibir una mochila con útiles escolares que donó el Mined, la poca a ayuda que llegó también de última hora.
Otro colegio en construcción
En ese mismo barrio, cerca del muelle de Bilwi, se encuentra el centro escolar Lincoln, donde solo había un aula habilitada, con la presencia de pocos niños. Este colegio cuenta con cuatro pabellones, tres de ellos totalmente sin techos y donde apenas empezaban las labores de reparación este lunes.
Un ciudadano que habita contiguo al colegio comentó que las autoridades educativas todavía están recibiendo matrículas y que según conoció las clases iniciarían de lleno hasta el 8 de febrero.

« Yo no he visto ningún aula prefabricada»
En la primera semana de 2021, el régimen de Daniel Ortega anunció que el Mined comenzaba el traslado de aulas prefabricadas, como respuesta a los daños que causaron los huracanes en las escuelas en el Caribe Norte, sin embargo en el recorrido realizado por LA PRENSA no se logró apreciar ni una sola aula prefabricada.
Henry Jaime Sánchez, Director General de Infraestructura Escolar del Mined anunció que las aulas serían construidas en Laguna de Perlas, Puerto Cabezas, Prinzapolka, Siuna, Bonanza y Rosita. Sánchez, informó también que en las entregas garantizarían los pupitres, las pizarras y otros materiales. Según su anuncio serían 80 aulas prefabricadas en total.
Lea además: Profesores preocupados por la falta de condiciones en escuelas de Bilwi
«El gobierno siempre dice que manda eso, pero la verdad es que no sabemos nada de lo que publican y uno se queda asombrado porque yo no he visto ningún aula prefabricada, eso es mentira. Aquí están iniciando las clases sin colegios listos», dijo al respecto Cándida Tebas, habitante de la zona.
Colegios privados y subvencionados
Durante el recorrido LA PRENSA visitó el colegio privado Verbo, ubicado en el barrio Loma Verde. Desde las 6:45 de la mañana los alumnos empezaron a llegar. En la entrada el encargado de control en el portón no permitía el ingreso a los estudiantes que no portaban mascarillas.
En este centro la afluencia de alumnos fue regular, algunos alumnos llegaron en compañía de sus padres, quienes compartieron a este medio las dificultades que pasaron para que hoy su hijos tuvieran acceso a la educación.

«El huracán nos afectó a todos, incluso al colegio y ha sido difícil para nosotros porque la crisis empeoró con los huracanes y estamos mal económicamente e hicimos sacrificios para comprar los útiles escolares para mandar a nuestros hijos a clases este primer día, aunque algunos no van a venir porque sus padres perdieron sus trabajos y no cuentan con los recursos», expresó la ciudadana Ivania Suárez mientras dejaba en el portón del colegio a su hija.
También puede interesarle: Matrícula lenta y colegios sin techos. Las secuelas de Eta y Iota en Bilwi a pocos días que inicie el año escolar
En la escuela Normal Gran Ducado de Luxemburgo, del barrio Buenos Aires, Puerto Cabezas, la afluencia de alumnos también fue media, la infraestructura del centro estaba en buenas condiciones. Acá tampoco permitieron el acceso de los estudiantes si no portaban mascarillas.
Aulas vacías
En el caso del colegio cristiano Getzemaní, si bien la matrícula normalmente es baja, las autoridades reconocieron que para este año ha sido mucho menor, pero confían que a medida que van pasando los días los alumnos se irán sumando.

«Por lo general como colegio subvencionado siempre hemos tenido esa cantidad y ahorita en esta semana los padres de familia hacen sus matrículas, alistan a sus hijos, más que todo esperan el pago de febrero. La matrícula de este colegio ha sido entre 220 y 210 en primaria y 170 en la modalidad secundaria», explicó una docente.
Contrario a Managua, donde el inicio de clases se vio abarrotado de alumnos, en Bilwi la presencia de estudiantes fue de media a reducida. En el Colegio Cristiano Getzemaní en cada aula apenas había entre 5 a 10 alumnos.