Los reportes sobre las desapariciones de mujeres —incluyendo niñas, adolescentes y jóvenes— en Nicaragua se destacan entre las historias que circulan en redes sociales. En lo que va de enero se han reportado al menos tres: Génesis Aguilar, de 16 años; Katring López Martínez, de 21 años y Abril Juárez Castellón, de 13 años, originaria de Jinotepe, y las dos últimas de Jalapa se encuentran desaparecidas.
López Martínez desapareció luego de celebrar su cumpleaños número 21. Se conoce, según la denuncia de sus familiares a medios locales, que había salido junto a primos y amigos a celebrar su cumpleaños, pero desapareció sin dejar rastro a eso de las 12 de la madrugada del domingo 10 de enero. La actualización sobre el caso de la joven es que hay cinco personas detenidas en calidad de investigados, entre ellos uno de los primos maternos.
Jessica Brisayda Ramos, de 11 años, es una niña cuyo rostro aparece con la leyenda «desapareció», en las páginas de las diferentes organizaciones feminista. La adolescente cumplió este 15 de enero, 20 días de haber desaparecido de la comunidad San José, El Cuá, en Jinotega, donde se le miró por última vez. Su familia mantiene su búsqueda incansable.
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Merycé Mejía, socióloga y enlace nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia (RMCV), explicó a LA PRENSA que el comportamiento de las desapariciones reportadas en 2020 fue en promedio de una a dos por semana, y les eran compartidas a través de las redes sociales.
Ante el panorama de inseguridad que se vive en Nicaragua, la socióloga mencionó que en situaciones de desapariciones urge que los nicaragüenses no creen especulaciones y en el peor de los casos culpen a las mujeres. Hizo énfasis en que cada caso de desaparición es diferente, es decir, no todas responden a un mismo patrón.
«Las jóvenes están muy expuestas, hay muchas hipótesis; así como pudieron ser secuestradas, acosadas, amenazadas o extorsionadas a través de las redes sociales o por sujetos cercanos. Esos podrían ser factores de las desapariciones pero cada caso es diferente y urge en la misma población no comenzar a especular de que se fue con algún hombre, pienso que es importante sostener que las muchachas son vulnerables en una sociedad como esta y no se deben culpabilizar», apuntó la socióloga.
Denunciar para dejar antecedentes
Mejía compartió algunas acciones que deben realizar los familiares en situación de desaparición de niñas, adolescentes e incluso mujeres adultas. Afirmó que es fundamental interponer la denuncia ante la Policía Nacional para dejar antecedentes y precedentes del hecho. Describió que el trabajo de la RMCV se basa en hacer eco de las denuncias de desapariciones que circulan en las redes sociales, con información general que ayude a identificar y encontrar a la persona.
Ningún esfuerzo es poco ni detalle o dato que colabora en su identificación o búsqueda es menor. El que se difunda en redes sociales puede crear fuertes cadenas de apoyo para localizarlas. Facilitar una fotografía lo más reciente y realista posible sobre la apariencia de la persona desaparecida es lo ideal para ayudar a identificarla.
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«Desde la red de organizaciones compartimos la información general como nombre, edad, lugar, cuando desapareció, dónde se le vio la última vez y que ropa vestía para que la gente la conozca y a la vez ayude a hacerlo viral. Nosotras recomendamos que siempre —aunque se haga nada o poco— interponer la denuncia a la Policía para que quede un antecedente y respaldo de que sí hay desapariciones en el país», manifestó.
Mejía cuestionó la pasividad de la institución policial ante las desapariciones en medio del aumento de la inseguridad que se vive en el país. «La Policía no tiene un portal especifico, ni estadísticas sobre las desapariciones pese a que la inseguridad en el país va en aumento, la Policía no tiene ninguna política, ni un protocolo para contrarrestar la problemática que mayoritariamente afecta a las mujeres», denunció.
Además, mencionó el caso de Tatiana Lacayo Reyes, de 19 años, originaria de Ciudad Sandino, Managua, que fue reportada por su mamá Sandra Reyes como desaparecida y después fue encontrada muerta en el fondo de un pozo en Nueva Vida. Lacayo se convirtió en una de las 71 víctimas de femicidio del 2020.
Desapariciones en el extranjero
En enero de 2021, se reportaron como desaparecidas a las nicaragüenses Oneyda Castro, de 14 años, originaria de El Cuá, Jinotega y Jogexi Adams Rojas, de 25 años, en Costa Rica.

«En esta semana nos llegó también la desaparición de una mujer adulta, originaria de Managua, que no ha aparecido. Las desapariciones no respetan edad, no importa que sea anciana una mujer, pero sí vas a ver las más afectadas son niñas y adolescentes», apuntó Mejía.